La vida vivida
Para que aprenda a respetar
Por: Javier Treviño18-Agosto-2008 (07:40 a.m.)

Buscador: Oiga, jefe, ¿no tendrá por ahí alguna ayuda? Fíjese que necesito ir a la casa y pues no traigo para el taxi.
Paseante Nocturno: Pero si ya son las dos de la mañana. Si no traía dinero para el taxi, ¿por qué hasta ahora va a su casa?
B: No, es que la verdad no tengo casa.
PN: ¿Cómo que no tiene casa?
B: No, jefe, no tengo casa.
PN: ¿Y luego? ¿Pues no me dice que va a su casa?
B: Bueno, es la casa de un viejito que me deja quedar ahí, en un rincón.
PN: Ah. ¿Y por qué no tiene casa?
B: Pues tenía, jefe, pero pues ya no. Yo trabajo aquí, enVictoria.
PN: En la calle Victoria…
B: Sí, aquí en la calle Victoria. Ya ve que se estáre modelando toda la calle. Pues yo trabajo ahí. Entonces qué, jefe, ¿no me da ahí algo para…?
PN: Para el taxi.
B: Sí, jefe. Es que, como le digo, no tengo dónde quedarme. Bueno, sí tengo, pero está bien lejos.
PN: ¿Y dónde está eso?
B: No, pues más allá de La Minita… Antes me quedaba aquí, en Victoria. Un señor me dejaba quedarme ahí, pero el arquitecto me dijo que no, que ya no podía quedarme ahí.
PN: Pero ¿y la casa de tus papás o…?
B: Pues yo fui casado, fíjese, pero me separé. Tengo una hija. De nueve años.
PN: Pero eres muy joven.
B: No, es que la tuve a los dieciséis años.
PN: Uf, a los dieciséis…
B: Bien chula, m´hija, pero pues… no funcionó.
PN: Y tu esposa…
B: No, es que no nos casamos, nomás nos juntamos. Estuvimos juntos un rato. Luego nació la niña y…
PN: Y te fuiste.
B: No, más bien me sacaron.
PN: ¿Cómo “me sacaron”?
B: Mire, no está usted para saberlo ni yo pa´ contarlo,pero… Pues la vieja me puso el cuerno.
PN: Ah…
B: Sí, me puso el cuerno con un vato del barrio, con un vato muy amigo mío, por cierto. Este güey era dizque el rostro ahí del barrio. Muyacá, muy mamey, ¿me entiende?
PN: Sí, claro. Él fue el que…
B: Ese vato fue el que me agandalló gacho. Pero ps ni modo, allá él…
PN: No entiendo.
B: Ya no está con esa vieja. A mí me botaron, los cabrones.Y ahora los botaron a ellos.
PN: No te preocupes, ya encontrarás otra muchacha.
B: Ni madres. Ya no me interesa. Ahorita nomás lo que vaya saliendo, ¿para qué más pedos?
PN: Pero se puede…
B: No, jefe. Aquí nomás lo que caiga. ¿Para qué nos hacemo silusiones?
PN: ¿Por qué no la buscas? Digo, por tu hija…
B: No, por m´hija hago lo que sea, pero por esa vieja… no, ni madres. Ahí que se quede sola o que se junte con el que se le atraviese. El otro vato le dejó un chavito.
PN: Un hijo de los dos…
B: Eso decía él, ja.
PN: Pues debe ser de él.
B: Pues así ha de ser… Oiga, jefe, aliviáneme, ¿no?, de perdido con un refresco aquí, en el oxxo, ¿no?
PN: ¿De cuál refresco quieres?
B: Una coca. Y unas papitas, ¿no?
PN: Órale. Una coca y unas papitas.
B: Oiga, jefe, usté anda acá, ¿no?, digo, bien servido, ¿verdá?
PN: Más o menos. ¿Bien servido de qué?
B: Ps de pisto, pues.
PN: Dos tres. ¿Cómo sabes?
B: Oh… Mire, vamos a sentarnos aquí, en esta banca de la plaza.
PN: ¿Sabes cómo se llama esta plaza?
B: ¿Qué pasó, jefe? Pues Manuel Acuña. Si yo soy de aquí, del mero Saltillo.
PN: ¿Ah sí? Pensé que serías de fuera, como muchos.
B: No, señor, soy nacido aquí. Puro saltillense.
PN: Qué bien.
B: ¿No quiere una papita?
PN: No, gracias. A esta hora como que no me cae.
B: Ja, yo creo que así quiso decirme el vato ese.
PN: ¿Quién?
B: El güey que me agandalló a la vieja.
PN: ¿Cómo?
B: Sí, lo vi hace rato. Aquí, en la plaza. Iba pasando…
PN: ¿Y luego?
B: Ps luego le dije: “Qué onda, loco”. Ni volteó a verme, el puto. Entonces lo seguí. Iba solo, si no, quién sabe cómo me hubiera ido.
PN: ¿Y para qué lo seguiste?
B: ¿Cómo para qué? Ps para quedar a mano, nomás. Ahí iba él, con su camisetita de resaque, bien entalladita, para que se le notaran los músculos,s egún él. Muy mamey, muy mamey, pero ps perdió…
PN: O sea que te peleaste con él.
B: No, ni tanto. No hubo necesidad. Él se fue por la calle esa del mercado… Y ahí mero...
PN: ¿Ahí mero qué?
B: Ahí mero perdió, el vato. Le metí este filero entre las costillas hasta mero adentro. Ire, ¿lo ve?, aquí lo traigo…
PN: ¿Cómo dices?
B: Eso, que con todo y sus músculos, cuando lo piqué, el vato nomás se inclinó y dijo “ah”, como si se estuviera viniendo. Y ahí aproveché para clavárselo atrás de la nuca, ¿cómo ve?
PN: ¿A qué hora fue eso?
B: Hace un rato, un poquito antes de pedirle ayuda a usted, jefe.
PN: ¿Como cuánto tiempo antes?
B: Ps no sé… Unos cinco o diez minutos antes. ¿Por qué,jefe? No se asuste, hombre, este filero era nomás para él, pa´l mamey, pa que aprenda a respetar, el cabrón.

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