El hombre: depredador del oso
Luego de que se encontrara un osezno en una colonia de Saltillo, el titular de la Semarnac, Héctor Franco, sugirió la caza de osos en Coahuila, a pesar de que la Norma Oficial Mexicana 059 ECOL 2001, declarara esta especie en peligro de extinción.
Por: Jesús Castro, fotos: Miguel Sierra, Archivo21-Julio-2008 (08:16 a.m.)

El hombre: depredador del oso. Foto: Archivo
“No coincidimos que la población de osos en Coahuila deba estar protegida, incluso hemos hecho el intento desde hace dos años de que se abra una cacería, en el sentido de que es una especie que significa buen ingreso para los dueños de los ranchos”.
Afortunadamente el osezno se encuentra bajo resguardo de Profauna desde el 2 de julio en el Cañón de San Lorenzo y su aparición sirvió para que la comunidad tomara conciencia de que la Sierra de Zapalinamé es un gran hábitat del oso negro.
Como este animal, existen en el estado otras dos especies en riesgo de desaparecer y veinticuatro amenazadas, la mayoría en zonas protegidas. Pero la depredación humana, el crecimiento de la mancha urbana y las malas decisiones de las autoridades han provocado que la fauna exótica de la entidad corra peligro.
Siete osos más han bajado en lo que va del año. El caso del osezno en Saltillo no fue aislado. El coordinador de Profauna en Saltillo, Sergio Marines, explicó que entre los meses de enero y abril, han registrado siete osos en comunidades aledañas a la Sierra de Zapalinamé.
Les reportaron que en un rancho productor de manzana, cerca de Huachichil, fueron capturados cuatro osos, a quienes los dueños del predio les dieron una lección antes de liberarlos, con la intención de que no volvieran a dañar sus plantíos.
“Incluso supimos que una de las veces capturaron una osa con un osezno y al siguiente día que el ranchero fue a liberarla, afuera de la jaula estaban otros dos oseznos, es decir, que tenía tres cachorros”, manifestó Marines, luego añadió, “son más osos de los que pensábamos, porque se ha atrapado un oso diferente cada mes”.
Y es que muchos de estos animales toman a Zapalinamé como un corredor de paso, sobre todo las hembras con oseznos, que van desde las sierras de General Cepeda, hasta las Huastecas, pasando por Nuevo León, en busca de alimento y agua.
Marines recuerda que “el Gobierno de México decretó en a los 80’s una Campaña Nacional de Depredadores, para acabar con el oso negro, el oso gris y el lobo mexicano”, pues los acusaban de constantes ataques al ganado.
Las cacerías y envenenamientos fueron la causa que provocó que el lobo mexicano y el oso gris desaparecieran, y que el oso negro se redujera tanto, que en la década de los ochentas fue declarada especie en peligro de extinción.
Fue hasta 1998 cuando Profauna tomó el compromiso de salvaguardar la Zona Protegida de Zapalinamé y también se comprometió a cuidar al oso negro. Actualmente cooperan con la UNAM en un estudio que evitaría que el hábitat de este animal continúe siendo devorado.

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