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Muchas veces la relación con nuestra pareja se vuelve monótona, aburrida y antes de que otra cosa suceda es preferible ponernos manos a la obra y buscar o experimentar nuevos juegos que nos ayuden a aumentar nuestro placer.
Es necesario poner todo lo que esté de nuestra parte para recuperar la chispa perdida, que reencienda la llama de la hoguera de la pasión.
En una reunión comentaba con mi grupo de amigas, acerca de los lugares menos comunes donde han hecho el amor; la charla estuvo muy picante y divertida, surgieron lugares que a mí nunca se me habrían ocurrido.
En la cocina, mientras que tus padres están viendo la televisión, en el autobús, en el coche durante un embotellamiento, en un cajero automático, en el cine, en un cementerio, en el baño de una disco, en el mar a plena luz del día.... Cualquier alternativa a la cama es válida. Y es que buscar lugares extraños, insólitos o que entrañen cierto riesgo le da un nuevo giro a la vida sexual, aumenta el placer y el gusto por el sexo.
Alicia nos contó una de sus historias más excitables. Ella guarda con cariño los recuerdos de sus encuentros relámpago con su antes novio y ahora marido. “El sitio en el que más nos hemos arriesgado es en el baño de la planta alta de mi casa, con mis padres abajo, en la sala. ¿La estrategia? Yo me subía a duchar y a cambiarme. Al rato, cuando le avisaba que me quedaba poco y me iba a vestir a mi habitación, él subía con la excusa de tener que ir al baño. Entonces yo estaba allí, desnuda y preparada. Lo hacíamos en cinco minutos, pero era muy excitante pensar que en cualquier momento nos podían pescar ‘in fraganti’. Nunca lo hicieron y al día de hoy todavía no se lo he confesado ni a mi madre”, nos contó Alicia.
Martha trabajaba en un banco, cierto día se quedó a trabajar hasta tarde con todo el personal, había un vigilante bastante guapo que le movía el tapete. Lo fue acorralando hasta que se lo llevó a uno de los privados, se quitaron apresuradamente la ropa y se tumbaron sobre uno de los escritorios. Cuando días después el gerente vio la cinta de la cámara de vigilancia, tanto ella como el vigilante fueron despedidos. Fue una aventura bastante apetecible, pero ella misma lo reconoce, no valieron la pena los 5 minutos de placer por las consecuencias que trajeron consigo.
Lupita lleva ya dos años con su novio, con quien perdió la virginidad y con quien ha aprendido todo sobre el sexo. A la pregunta de ¿en qué lugares poco convencionales haz hecho el amor? nos contestó entre risas, “en casi todos. Lo hemos hecho en casa de mis padres, en la de los suyos con ellos dentro, en la playa, de camping, en el agua, en mi habitación, en la sala de mi casa, en el cofre de un coche en noche de luna llena, en la biblioteca de la universidad, practiqué el sexo oral, la primera vez, en una banca de la alameda y creo que nadie se dio cuenta. Nos gusta echar imaginación a nuestras relaciones sexuales y lo ponemos en práctica siempre que podemos”.
De vacaciones aunque se disponga de una cama muy cómoda donde retozar, es muy habitual la improvisación. La ausencia de estrés y la disponibilidad de todo el tiempo libre hacen que la imaginación y las ganas se disparen. Así que pónganse las pilas para este verano que está por comenzar y dejen que su imaginación y la excitación hagan todo lo demás.
sc