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Encuentran en una brecha cercana a Torreón un cadáver putrefacto con el tiro de gracia
Un hombre que al parecer fue torturado y ejecutado y cuyo cuerpo ya se encontraba prácticamente momificado, fue localizado por un ejidatario a orillas de la carretera libre Torreón-Saltillo a la altura del ejido El Sol.
El macabro hallazgo movilizó al personal de la Dirección General para la Investigación del Secuestro y Crimen Organizado de la Fiscalía General del Estado para determinar si los restos mortales correspondan a personas secuestradas y desparecidas en Saltillo.
Entre ellas destaca la desaparición del jefe de custodios del Cereso Varonil, Esteban Acosta Rodríguez, sus dos hermanos y su hijo de tan solo 8 años de edad y el de Octavio Mora Hernández presunto integrante de una banda de robacoches.
Un informe proporcionado por el ministerio público, Joel Vásquez Barrios, dio a conocer que alrededor de las cuatro y media del viernes, el cuerpo fue encontrado por un ejidatario que pastoreaba su ganado por el kilómetro 179 de dicha arteria y localizó a una persona en el último estado de descomposición, sin playera, un pantalón de mezclilla azul y un par de tenis blancos con franjas azules.
Sus dos manos estaban severamente marcadas donde sus agresores lo mantuvieron maniatado, presentaba golpes contusos en rostro y dos impactos de bala en su cabeza, ya que presentaba exposición de masa encefálica.
Huellas de la ejecución En los alrededores del cadáver aún se localizaron rastros de sangre y tres casquillos percutidos calibre .223.
Una seña particular que se encontró fue un tatuaje en el abdomen del cadáver con la imagen de un enorme sol azteca.
Se estableció que el hombre era de una estatura de entre 1.75 y 1.80 metros de altura y se presume que fue “levantado” en Saltillo o en Monterrey, sin embargo, esto habrá de confirmarse.
Posteriormente se ordenó el traslado del cuerpo al anfiteatro del Semefo de San Pedro de las Colonias, Coahuila, donde se iniciaron los estudios para poder identificar el cuerpo.
Zona roja
En lo que va del año Parras de la Fuente ha sido escenario de varios secuestros y ejecuciones cometidas por miembros del crimen organizado que en su mayoría no han sido resueltos.
Uno de ellos fue la privación ilegal de la libertad que sufrieron dos comerciantes hidalguenses que fueron asegurados por seis policías municipal para extorsionarlos con tal de dejarlos vender su mercancía.
Una comerciante de discos piratas, María Candelaria García Flores, también fue privada de la libertad en una gasolinera que se localiza en el kilómetro 120 de la carretera a Torreón y horas más tarde fue ejecutada en Saltillo. La dejaron abandonada en el cruce del bulevar Emilio Arizpe y Carretera a Zacatecas y presentaba huellas de torturas y mutilación de uno de sus dedos.
sc