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Cuando le faltaban 20 minutos para quedar en libertad, Pedro César Mendoza Hernández fue hallado sin vida dentro de su celda en la Delegación Poniente de la Dirección de la Policía Preventiva Municipal.
Según las investigaciones realizadas por la Fiscalía General del Estado (FGE), la muerte del interno se produjo por un infarto agudo al miocardio, sin embargo, investigan la posibilidad de un ahorcamiento.
Leonel Muñiz, agente del Ministerio Público que acudió a dar fe, señaló que el domingo 4 de octubre familiares requirieron la presencia de policías en la calle Renato Leduc 395, en la colonia Satélite Sur.
Una de sus hermanas, Martha Patricia, pidió el aseguramiento inmediato porque el joven subió una columna de concreto que sostiene cables de alta tensión y tenían miedo de que cometiera un suicidio.
Cerca de las 16:30 horas fue ingresado a la prisión por alterar el orden público.
Lo dejaron encerrado en la celda número dos en compañía de Valente Sánchez Medina, una persona que fue detenida por inhalar enervantes en la calle.
Pero nunca imaginó que se iba a convertirse en testigo clave de la muerte de su propio compañero y durante el domingo por la tarde se la pasaron platicando y gritándole a los policías.
Estaban ansiosos por inhalar thinner para no desesperarse, por lo que olfatearon pequeños trapos secos.
“Como a las 04:00 horas empezó a quejarse porque le dolía algo, pero no decía si la garganta o el estómago, estaba acostado en su cama, le gritó a un policía y no hizo caso”, fue lo que informó a VANGUARDIA, Valente Sánchez.
La ayuda llegó después de 15 minutos; el encargado de la celdas, César Carranza, acude a verificar el cuerpo y al ver que no tenía pulso, solicitó la ayuda de una ambulancia.
Lo reportan ahorcado
Los primeros en acudir fueron paramédicos de Cruz Roja Mexicana, pero nada pudieron hacer para darle los primeros auxilios y declararon sin vida a Pedro César a causa de un ahorcamiento porque a su costado se localizó una cobija, sus zapatos y ropa.
Este reporte causó la movilización de la Policía Estatal Investigadora y de la Dirección de Servicios Periciales y al revisar los restos mortales del joven a simple vista no le hallaron huellas de violencia.
Luego fue ordenaron su traslado a las instalaciones del Servicio Medico Forense para practicarle la autopsia de ley.
De confirmarse el suicidio, con éste sumarían dos los presos que se quitan la vida en estas celdas.
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