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Ya antes perdió una elección por decir que consumía droga
El último escándalo político del panista Mauricio Fernández Garza también involucró las drogas. Y le costó su derrota en las urnas frente al priista Natividad González Parás.
Fue en 2003 cuando no sólo admitió públicamente haber consumido drogas, sino que además propuso su legalización.
De hecho, ya desde su segunda campaña para la gubernatura de Nuevo León, Mauricio Fernández se decía dispuesto a reunirse con los capos del narco para pactar acuerdos.
Hoy sus confesiones lo delatan. Ya se sentó con ellos a la mesa.
En Nuevo León todavía recuerdan que en la campaña de 2003 declaró: “Es preferible que si ya estás grandecito, con bigotitos, te puedas echar un churro (de mariguana)”, y así “hasta pagas impuestos y cuidas a la niñez”.
Ése fue el último episodio de Mauricio Fernández Garza, regiomontano de 59 años, hijo de Alberto Fernández Ruiloba y Margarita Garza Sada.
Su padre, quien falleció en 2000, fue uno de los más entusiastas impulsores del Partido Acción Nacional, lo que le mereció el reconocimiento en vida por parte del actual presidente Felipe Calderón Hinojosa.
Su madre, Margarita, es hija de don Roberto Garza Sada, quien fuera junto con su hermano Eugenio uno de los industriales que detonaron la expansión de Monterrey.
Educado en el seno de familias comprometidas política y socialmente, Mauricio fue un luchador que por su tesón ganó la Alcaldía de San Pedro Garza García en 1989.
En 1994 se convirtió en senador de la República, y aunque intentó ser candidato de su partido a la gubernatura de Nuevo León en 1996, perdió la elección interna frente a Fernando Canales Clariond.
En 1997, su filiación política e ideológica no le impidió colaborar en el ámbito cultural con Cuauhtémoc Cárdenas cuando el perredista ocupó la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal.
En 2003, Mauricio Fernández volvió a postularse como precandidato de su partido para la elección de gobernador.
En esa ocasión corrió con mejor suerte y logró la nominación.
Sin embargo, a pesar de que ya en ese momento el PAN gobernaba Nuevo León, fue derrotado por el priista Natividad González Parás. El gobernador interino que entregó el poder al priista fue el actual candidato panista Fernando Elizondo Barragán.
Personaje polémico, para unos es hombre que tiene buenas ideas y voluntad para ejecutarlas. Algunas de las obras emblemáticas de San Pedro se hicieron bajo su administración, aunque no sin polémica.
Para otros, Mauricio es un junior caprichoso y excéntrico que siempre está en el epicentro de los debates, del lado rebelde y marginal.
Su cercanía con el actual gobernador priísta Natividad González Parás es de todos conocida. Se sabe que Nati apoya más al panista Mauricio, que al priísta Juan Carlos Pérez Góngora.
Sólo algunos, incluyendo a una parte de los militantes de su partido, lo siguen considerando un hombre apto para el desempeño de una responsabilidad política.
Es probable que todas estas razones se hayan conjugado para que el PAN de Germán Martínez decidiera postularlo nuevamente a la Presidencia Municipal de San Pedro.
El poceso de su selección interna pasó por otra controversia cuando su contrincante Álida Bonifaz, quien fuera procuradora de Justicia del gobierno de Fernando Canales Clariond, impugnó la elección y obligó a repetirla.
Al final, la postulación de Mauricio como candidato a la Alcaldía de San Pedro fue interpretada como un premio de consolación por haberle negado, por segunda ocasión, la candidatura al gobierno de Nuevo León, que fue decidida “por dedazo” a favor de Fernando Elizondo Barragán.
Las respuestas...
Éste es el texto íntegro de las respuestas que dio el candidato panista Mauricio Fernández Garza cuando fue cuestionado por electores
Pregunta: En cuanto a la seguridad. Limpiar la policía se me hace que es un proceso más o menos largo. ¿Tú ves a corto plazo –que se me hace corto plazo tres años– que se pueda retirar el Ejército y que podamos (vivir) sin el Ejército en el municipio?
MAURICIO FERNÁNDEZ GARZA: No, no es con el Ejército. De hecho, no puede entrar en funciones el Ejército como tal. Yo lo que estaba pensando es traerme un general retirado…
P: No, me refiero a ahorita, que está participando mucho el Ejército, si ves que se pueda, reforzando o arreglando a la policía, que funcionen las cosas bien sin necesidad en el terreno, como está ahorita, la presencia (del Ejército).
MFG: A nivel nacional, por muchísimos hechos, no se te va a dar. En San Pedro sí creo que lo podamos lograr, pero en San Pedro…
Mira, es una cosa espantosa lo que te voy a decir.
Nomás que mucho de que San Pedro está en paz –comparado a como está empezando a deteriorarse la zona metropolitana– es porque aquí lo controlan los Beltrán Leyva… Y los Beltrán Leyva le tienen prohibida la entrada a Los Zetas a San Pedro, toda la zona metropolitana… Aquí no hay periodistas, ¿verdad? (…) Toda la zona metropolitana está operada por Los Zetas. De hecho, las policías –yo lo dije hace dos, tres semanas (…)– pero ahorita te estás dando cuenta, pues se están llevando los (…) policiacos porque no reportan a los alcaldes, reportan a Los Zetas… Una policía que ni siquiera te reporte a ti, sino al crimen organizado y, además, (…) ahí está el chantaje, venta de (…) vender tu seguridad, a secuestro (…), imagínate San Pedro, esto es una mina de oro, nos van a volver locos.
Entonces, si no han entrado –y están así por entrar, ¿eh?–, pa’ que… Arturo Beltrán Leyva vivió —el jefe de los Beltrán Leyva— siete años en San Pedro.
Y viven varios ahorita aquí, sus familias.
Digo, si quieres, con toda la discreción y ocultando su identidad, pero aquí viven, que no te quepa la menor duda.
Entonces, uno de los atributos de interés entre los gremios violentos o paracriminales es su familia y su vida.
Entonces, por eso San Pedro lo han cuidado, pero lo han cuidado ellos, no creas que nuestros policías.
Entonces, si ahorita no entras con un sistema a fondo de una visión de seguridad, pues, digo, yo no sé cuánto tiempo más van a estar los Beltrán Leyva aquí cuidándote el puesto, pero el día que se te vayan, en un mes tienes todo este circo ya esperando a Los Zetas.
Yo creo que es ahorita la oportunidad, no porque les vayan a ayudar (…) los Beltrán Leyva, porque no están en contra.
Los Beltrán Leyva, vamos a decir, de las partes criminales, son las menos malas mexicanas, de que ellos no tienen, por lo menos la familia, no les da por el secuestro y todas estas cosas.
Entonces, ahí hay un tiempo. O sea, o montamos todo este aparato de seguridad, que ellos tampoco están en contra, porque es para sus propias familias también. No sé cómo decirte, o sea, lo que yo voy a tratar de hacer, hasta ahora me estoy dando cuenta que no está tan complicado como yo me imaginé porque los propios Beltrán Leyva están de acuerdo.
Si no, pues me mandan matar, o por lo menos a mi jefe de policía. Entonces, no está tan complicado el tema ahorita.
Digo, sí está. Hay funciones complicadas acá, pero lo que tú ves está más arreglado de lo que te puedes imaginar, si entramos rápido.
P: Con respecto a lo de la seguridad, hay dos maneras, yo pienso que hay dos maneras de poder controlar el narcotráfico aquí en San Pedro. Una es por la vía de que se vayan, que se me hace en chino, y la otra es negociar con ellos y decirles:
“¿Sabes qué?, de aquí para acá no te quiero para nada y bye bye”. Porque, pues yo creo que el narcotráfico en la vida se va a acabar. Digo, al contrario, cada día crece más (…). ¿Qué piensas?
MFG: Esos cuates no te negocian. Mira, no hay ningún lugar del que se vayan. Lo único que (…) digo, a las gentes que me han llegado, te buscan, y el candidato que diga que no los buscan son puros mentirosos.
O sea, el narcotráfico es una penetración real, y te le caen a todos los candidatos, por lo menos a los que vean que tengan posibilidades de ganar.
En el caso mío, yo lo que sí les dejé muy claro es que no quiero ninguna venta obvia. Digo, si tú quieres consumir drogas, es imposible pararte, aunque no tengas oferta, ¿no? Digo, si hay demanda, hay oferta, eso en cualquier lugar del mundo.
Lo que tienes que parar son las ventas obvias. O sea, por decirte, ahorita tienen tienditas en las discotecas, están arreglados (…), tienen sus tiendas y tienen arreglado todo para que nadie los toque. Eso yo no lo tolero (inaudible).
Si tú tienes o quieres consumir drogas, pues igual las vas a poder encontrar, pero no en una venta obvia. Ésa es, primero, la diferencia.
Y segundo, cuando yo les comenté esto —pues, si quieren, temerariamente, ¿no? (…). No puedo, no te lo contratan, porque le dan más importancia —yo creo, no me han dicho que no, ¿verdad?— a que vivan seguros, que a la cantidad de drogas que puedan vender aquí.
Si es el único municipio que mantienen los Beltrán Leyva, no creas que es por lo que venden de droga, porque a final de cuentas, los huercos de aquí andan en las discos del Barrio Antiguo o de cualquier lado, que están hasta la madre de drogas, y ésas son puras ventas de Los Zetas.
(Los Beltrán Leyva) le dan mucha importancia a vivir en paz, es lo que yo estoy entendiendo. Entonces, eso hay que aprovecharlo, que le dan suma importancia a vivir en paz y decir: “Bueno, está bien, ya no vendo, o voy a bajarle”, o lo que tú quieras. Con tal de que no se confronten con el gobierno, te lo aceptan.
jct