- Recibe las últimas noticias suscribiéndote a nuestro Newsletter
- Cambiar email Política de privacidad
|
|
|
|
|
|
Ciudad de México.- El cártel de La Familia Michoacana era desconocido hasta septiembre de 2006, cuando un comando armado entró encapuchado en un bar de la ciudad mexicana de Uruapan, en el Estado de Michoacán, y lanzó cinco cabezas humanas en la pista de baile.
Las autoridades le atribuyen violentos ataques cometidos en julio contra la Policía Federal mexicana, en supuesta venganza por la captura de su jefe operativo, Arnoldo Rueda Medina.
Como parte de esos ataques, fueron torturados y asesinados en un mismo episodio 12 policías, entre ellos una mujer, después de una emboscada. Sus cadáveres aparecieron apilados al costado de una autopista.
"La familia no mata por paga, no mata mujeres, no mata inocentes, sólo mata a quien debe morir. Sépanlo toda la gente, esto es justicia divina", expresó la agrupación en un mensaje cuando se dio a conocer.
El grupo surgió como aliado de Los Zetas, ex brazo armado del Cártel del Golfo, para impedir la expansión territorial del cártel de Sinaloa en el estado de Michoacán, situado en la costa del Pacífico y estratégico para el tráfico de drogas. Ahora son acérrimos enemigos de Los Zetas.
Según las autoridades, La Familia se dedica al tráfico de drogas tradicionales y a la fabricación de drogas sintéticas, así como a la extorsión y el secuestro en estados del oeste, sur y centro de México.
Sus principales líderes son Nazario Moreno, alias "El Chayo", y José de Jesús Méndez, alias "El Chango Méndez", que figuran en la lista de los capos más buscados de México, por quienes se ofrecen recompensas individuales de 30 millones de pesos de recompensa desde marzo (2,3 millones de dólares).
La organización tiene la peculiaridad de que maneja entre sus miembros un lenguaje con toques religiosos y de superación personal, según documentos en poder de las autoridades.
Un informe de la Secretaría de Seguridad Pública titulado "Operación de Laboratorios Clandestinos", indica que para La Familia, cuyo principal negocio es el tráfico de marihuana, la producción de drogas sintéticas se ha vuelto una fuente alternativa de recursos para "refinanciarse ante los golpes asestados a su estructura financiera".
Las autoridades han desmantelado, desde el surgimiento del cártel, unos 40 laboratorios de fabricación de droga sintética de La Familia.
avv