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Males fantasmas

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  • Redacción
  • 03-Noviembre-2009
  • Los médicos los han agrupado bajo el apelativo de ‘males fantasmas’ porque sus síntomas son difíciles de observar e imposibles de medir. ¿Son ellos parte de su vida?

    • Foto: Especial

    Las Enfermedades Crónicas Invisibles (ECI) son cada vez más frecuentes y comunes. Cada día crecen en número. Su sintomatología se caracteriza por ser muy complicada, y profundamente ligada a la forma de ser de cada persona.

    Estos padecimientos impiden a las personas seguir cumpliendo con sus responsabilidades familiares, laborales y sociales, ya que el paciente convive con una disfunción que le trastorna el ritmo de vida al que estaba acostumbrado.

    Dado que muchos de los síntomas son inobservables el diagnóstico requiere de mucho tiempo.Y tanto el médico como el paciente deben luchar contra la sospecha de que los síntomas obedecen a un trastorno emocional.

    Los síntomas de las ECI no se manifiestan de manera obvia; y no muestran evidencia externa que dé cuenta del sufrimiento del paciente. Por eso, la persona que sufre una ECI a menudo soporta el escepticismo y el descreimiento de los demás. Aparte de la angustia y de las molestias que los síntomas le provocan. Esto deja al paciente en un estado de confusión, de lástima de sí mismo, de inseguridad y de soledad.

     

    Las características

    Las Enfermedades Crónicas Invisibles incluyen las siguientes manifestaciones:

    Se manifiestan con síntomas propios para cada paciente, por eso son difíciles de describir.

    Algunos síntomas parecen imposibles de incapacitar: fatiga extrema, dolor menstrual, diarrea, estreñimiento, incontinencia)

    Al paciente se le dificulta describir el grado de dolor o de fatiga por el que pasa.

    Los pacientes tienen una apariencia externa normal porque han aprendido a comportarse “como si todo estuviese bien”.

    Se trata de enfermedades que no siguen la progresión típica de: 1) inicio, 2) postración, 3) recuperación y 4) restablecimiento.

    Debido a las dificultades diagnósticas, el paciente debe soportar las dudas de los demás (¿en verdad estará enfermo?).

    Existe la amenaza constante de que el paciente pueda entrar en un estado de debilitamiento total.

     

    Los síntomas

    Algunos de los síntomas comunes a las ECI incluyen:

    Dolor crónico.

    Fatiga crónica.

    Pérdida de la memoria de corto plazo (se olvidan los acontecimientos recientes).

    Trastornos transitorios en la visión.

    Sensibilidad extrema en todos los sentidos; por ejemplo molestia derivada de los ruidos.

    Debilidad muscular.

    Pérdida de control de los esfínteres.

    Estrés intestinal.

    Pérdida del equilibrio.

    Desórdenes del sueño.

    Irritación de la piel (picazón, erupciones).

    Escalofríos, entumecimiento.

    Dolores musculares y/o articulares.

     

    Las más señaladas

    Hay muchas disfunciones que se ajustan a la definición de Enfermedades Crónicas Invisibles. Pero las que se enmarcan de manera típica en esta definición son las siguientes:

     

    Síndrome de Fatiga Crónica

    Es una enfermedad que afecta el Sistema Nervioso Central. Todavía no hay pruebas clínicas que permitan diagnosticarla. Se sospecha de ella a través de un proceso de eliminación de otras enfermedades que presentan síntomas comunes.

    Se ha propuesto que la causa es una infección viral crónica, ya que muchos pacientes refieren el inicio de su problema tras un cuadro de gripe u otro padecimiento causado por un virus.

    El síntoma más destacado es la fatiga general intensa que altera la vida diaria y suele empeorar con el esfuerzo, el ejercicio e incluso las sobrecargas mentales. Presenta un amplio espectro de síntomas: febrículas, dificultad para concentrarse, falta de memoria y trastornos del sueño.

     

    Endometriosis

    La padecen alrededor de 10 por ciento de las mujeres. Se caracteriza por la aparición de pequeñas islas de endometrio (el tejido que recubre la superficie interna del útero), en lugares en donde no deberían estar.

    Normalmente el tejido endometrial se forma solamente en el útero y es desechado cada mes durante la menstruación. Pero en algunas mujeres el endometrio puede crecer fuera del útero y afectar cualquier órgano, desde los ovarios hasta los pulmones.

    Las quejas habituales de las mujeres con endometriosis son dolores menstruales a veces acompañados por náuseas, vómitos y diarrea. La causa de la endometriosis es desconocida.

     

    Colon Irritable

    Las contracciones intestinales son parte de la digestión y de la eliminación de las heces. El colon irritable resulta de contracciones anormales del intestino.

    Se cree que se origina a partir de conexiones nerviosas anormales entre el cerebro y el intestino, produciendo una sensibilidad extrema en las contracciones intestinales y en el paso de los gases y fluidos.

    Los síntomas propios del colon irritable son dolor abdominal, constipación, diarrea o estreñimiento, alternado con hinchazón y distensión abdominal, pérdida del apetito, dolor de cabeza y fatiga.

    La enfermedad no tiene cura. Es debilitante pero no mortal, ni progresa hacia una afección cada vez más grave. No conduce al cáncer ni a otra enfermedad intestinal.

     

    Lupus

    El sistema inmune fabrica proteínas llamadas anticuerpos, que nos protegen contra los invasores externos, como los virus y las bacterias. En el lupus, el sistema inmune se vuelve hiperactivo, produce excesivas cantidades de anticuerpos y pierde su habilidad para distinguir entre las sustancias extrañas (antígenos) y sus propias células.

    Por lo tanto el sistema inmune fabrica anticuerpos dirigidos contra el propio cuerpo del paciente, lo cual da por resultado inflamación, daños a los tejidos y dolor.

    El lupus puede aparecer en forma súbita o gradual.

    Algunos de los síntomas incluyen manchas en la cara con forma de mariposa (es el símbolo que identifica la enfermedad en todo el mundo), eczema general en la piel, llagas en la boca, inflamación de las articulaciones, fiebre, anemia, dolor de pecho al respirar profundamente y sensibilidad a la luz (fotofobia).

sc

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