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El olfato: un sentido muy poco valorado

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  • El Universal
  • 06-Noviembre-2009
Tags Relacionados: olfato, valor, sentido, cientificos
  • El trabajo de los científicos estadounidenses en lo que al olfato corresponde, es importante, porque nos lleva a entender su grado de especialización.


    Impresiona el hecho de que no sólo sea uno el gen que interviene en el manejo de los receptores olfativos, sino mil.

    Aunque faltan décadas de investigación, estos hallazgos abren posibilidades futuras de manejo de enfermedades y trastornos del olfato, entre ellas las pérdidas ocasionadas por problemas ambientales o laborales.

    La relación de este sentido con el gusto es tan estrecha que sólo nos acordamos de él cuando sufrimos gripas, infecciones o daños que nos privan de los olores.

    ¿Cómo detectamos los olores?

    En la mucosa alojada en la parte superior e interna de la nariz hay células nerviosas que nos ayudan a interpretarlos.

    Éstas son estimuladas por moléculas químicas presentes en cada cosa que nos rodea: alimentos, plantas, animales, personas y cosas. Cuando estas células olfativas las detectan, envían un mensaje al cerebro, donde el olor es identificado. ¿Cuáles son los trastornos del olfato?

    La hiposmia, muy común, se refiere a la disminución de la capacidad de una persona para detectar olores, y se dice que alguien sufre de anosmia cuando no puede percibir ninguno. Suele ocurrir también que la gente note distorsiones en ciertos aromas familiares o que perciba algunos que ni siquiera existen. Es común que quienes tienen rinitis, sinusitis o tumores perciban, por ejemplo, olor a caucho quemado.

    ¿Qué produce esos trastornos?

    Las causas más frecuentes son gripas, rinitis, sinusitis, pólipos (pequeñas masas en forma de saco conformadas por mucosa nasal inflamada) y traumas craneoencefálicos que afectan esa parte de la nariz en la que se aloja la mucosa que contiene las células olfativas. Ciertos estados patológicos que producen resequedad en la nariz, como el síndrome de Sjogren, pueden producir una disminución en la capacidad de oler, pues para que la gente pueda hacerlo se requiere que las moléculas que llegan a la nariz se disuelvan en la mucosa olfatoria.

    Estar expuestos en forma continua a determinados productos químicos, como los insecticidas y los solventes, también se ha asociado con una cierta pérdida de la capacidad de oler.

    ¿Es reversible la pérdida del olfato?

    Una vez que se tratan las causas que producen la inflamación o irritación de la mucosa, el olfato se recupera. En muy pocos casos, relacionados con traumas, alteraciones crónicas o tumores en la fosa anterior del cerebro, es irreversible.
    ¿Cómo darse cuenta de que estamos perdiendo el olfato?
    Cuando dejamos de percibir aromas familiares en nuestro entorno; también cuando los demás enuncian la presencia de olores que no somos capaces de sentir. ¿Esa pérdida tiene que ver también con la edad?
    Al envejecer la gente tiende a perder mucha agua. Eso genera resequedad oral y nasal, factor que entorpece el proceso químico necesario para detectar aromas.

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