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Expertos saltillenses hablan de la importancia de la prevención a la hora de optar por un tratamiento estético invasivo
Si la fuente de la juventud existiera, probablemente muchos saltaríamos a ella para beber un poco del preciado líquido que evita el envejecimiento.
Como esto no es posible, no queda otro camino que el de apoyarse con lo que proveen la naturaleza o la alta tecnología… claro, sin llegar a extremos donde la salud corra peligro.
La cantante Alejandra Guzmán, en boca de todos los medios de comunicación en las últimas semanas, es un claro ejemplo de estos extremos.
La cantante permitió que le inyectaran una sustancia en el músculo de los glúteos, la cual le provocó una infección tan severa, que debió ser intervenida quirúrgicamente para salvar su vida y retirarle los tejidos dañados por la inyección.
“Es un caso o un problema que se presenta todos los días y con mucha gente, desgraciadamente no es gente famosa y los medios no se enteran”, dice el cirujano plástico Juan José Méndez Treviño.
“Desgraciadamente, en el área de la estética existen muchos charlatanes, que prometen mejorías con sustancias milagrosas o con tratamientos milagrosos, les dicen que van a obtener una gran mejoría en el levantamiento de glúteos, en el busto, en la cara, en las arrugas, en el exceso de grasa, y son charlatanes, no son médicos”, asegura.
Incluso, agrega el miembro de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, A.C., existen también médicos sin especialidad que comienzan a ofrecer este tipo de tratamientos.
“En algunos casos son médicos, pero no con la preparación de la especialidad de la cirugía plástica, y ofrecen precios más económicos”, apunta el cirujano, “por desgracia, la gente no tiene dinero o busca ahorrarse dinero, y siempre le sale más caro, inclusive pagan hasta con su vida”.
Un “mundo” deshonesto
“La ética médica ha decaído mucho”, dice, con tristeza, Méndez Treviño. “Ahora, hay médicos que anteponen el ingreso, el dinero, al resultado de su paciente”.
Javier Solórzano, propietario de Endermólogy Clinic, clínica local que promueve tratamientos no invasivos, coincide con el cirujano, y agrega que la deshonestidad en todos los campos ya no conoce límites.
“El problema es que en todos los campos hay gente deshonesta y sin escrúpulos, que no le importa la salud del paciente y le inyecta lo que sea, o hay otros que más bien son negligentes, que piensan que a sus clientes no les va a pasar nada y les inyectan aceite de cocina o de motor, por ejemplo”.
Aceites automotrices o silicón directo son sólo algunas de las sustancias que estos “pseudo médicos” le inyectan a sus pacientes sin advertirles los riesgos.
“Estas inyecciones se llaman inyección de modelantes, son temas que los cirujanos plásticos vemos mucho en estos tiempos”, explica Méndez Treviño. “Les prometen el levantamiento de glúteos o senos, y lo que les inyectan son aceites, en el mejor de los casos les inyectan aceites vegetales, como el de cocina, con ésos el paciente tiene menos complicaciones, y en el peor de los casos, les llegan a inyectar aceite de coche, de motor, de transmisión, aceite de bebé…”.
Estas personas irresponsables, añade, suelen valerse de cursos informales para ejercer la profesión médica. “Hacen un curso de un fin de semana, y ya se ponen a hacer tratamientos invasivos ¡y hasta liposucción!, y ahí es donde se presentan las complicaciones”.
Vital: investigar al doble “Uno de los principales problemas es la desinformación”, advierte Solórzano. “Yo conozco personalmente al doctor Infante (quien operó a Alejandra para salvarle la vida), porque es del DF y yo también, y él es un excelente cirujano. Pero, ¿qué pasó con Alejandra Guzmán, o con muchas otras personas? Que no se informan ni investigan lo que les van a hacer, y entonces vienen las consecuencias”.
El decline de la ética médica, agrega Méndez Treviño, debe obligar a los interesados a investigar no en una, sino en dos o tres fuentes de confianza antes de decidirse por un tratamiento invasivo.
“Lo que le recomendamos al público es que investiguen, ahorita ya hay mucha facilidad para investigar en internet, en los periódicos, con los mismos amigos… Es necesario investigar muy bien lo que se van a hacer, siempre es buena una segunda opinión y hasta una tercera”, recalca.
Los médicos formales, dice además, nunca le esconden información a los pacientes.
“Si te van a poner botox, que es de los tratamientos más usados para las arrugas, pues que efectivamente sea botox lo que te están poniendo, el médico no tiene por qué no enseñártelo y esconderlo, y decirte que es un tratamiento milagroso, y que nada más él lo pone”, enfatiza el cirujano.
Méndez Treviño agrega que en México existen muy buenos cirujanos, y que es cuestión de investigar y encontrar al correcto.
“Los que estamos certificados acudimos a simposios, estamos actualizados, tenemos todos los papeles en regla, y obviamente vas a tener un buen resultado. Existen complicaciones, como en todos los procedimientos, pero casi no hay problemas con los cirujanos plásticos en México, nosotros checamos estadísticas cada año y no se presentan muertes ni complicaciones graves. Todos los accidentes que pasan y se hacen noticia, los realizan personas que no son cirujanos plásticos, que no son expertos”.
Presta atención
Si requieres de un procedimiento quirúrgico (o inyección) para mejorar algún área de tu cuerpo, checa estos vitales consejos que te ofrecen los expertos.
1. Ve con el médico especializado. No utilices las clínicas de belleza para cirugías o tratamientos invasivos. “Si de plano quieres hacerte una cirugía, ve con un cirujano plástico, con alguien especializado”, afirma Solórzano. Además, puedes solicitarle a tu médico de confianza que te dé una opinión sobre el tratamiento que deseas realizarte.
2. Investiga muy bien al cirujano. Treviño Méndez explica que ahora es más fácil comprobar la certificación de los médicos especializados. “Que sea un cirujano plástico que esté certificado y que sea miembro de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica. Puedes acceder a la página de la institución (www.cirugiaplastica.org. mx) y ves los médicos que existen en Saltillo, en Torreón, en Monterrey, en cualquier parte”.
3. Busca toda la información. “ Es necesario solicitar toda la información disponible: el tipo de sustancia que se va a inyectar o el tipo de cirugía; el procedimiento paso a paso; las contraindicaciones, riesgos o efectos secundarios; el tiempo de recuperación y los costos.
4. Revisa varias opciones. Las cirugías estéticas, dice Méndez Treviño, no suelen necesitarse con urgencia. “Nadie tiene urgencia de hacerse una liposucción, de ponerse unas prótesis de busto o de levantarse los párpados”.
5. No escatimar en la salud. Si ya te decidiste por un tratamiento invasivo o una cirugía, no te vayas por la opción más económica, aunque suene mejor. “Lo barato cuesta caro”, afirma Solórzano.
¿Y después de una mala cirugía?
Bien dicen que nadie escarmienta en cabeza ajena, pero en el caso de las cirugías, es mejor prevenir que lamentar, coinciden los especialistas.
“Yo tengo pacientes modelos que se creyeron de algunas clínicas o de los tratamientos en los gimnasios y les destrozaron el cuerpo, y no van a quedar nunca igual, y les sale mucho más caro (de 50 a 70 mil pesos más) que si lo hubieran hecho bien”, comenta el cirujano plástico Juan José Méndez Treviño.
El también cirujano tamaulipeco, Raúl López Castillo, explica que en estos casos, las cirugías para reparar el daño son difíciles y pueden provocar secuelas, como deformidades o afección de órganos internos, lo que desencadena, incluso, la muerte.
sc