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Mientras que uno de los huéspedes de Belén, Posada del Migrante, afirma que los ataques al lugar han disminuido, el padre Pedro Pantoja, encargado del lugar, afirma lo contrario.
Ulises Ruiz Sánchez, inquilino del lugar que alberga a migrantes, afirmó que al disminuir las agresiones de desconocidos en contra de los habitantes de Belén, Posada del Migrante, Humanidad Sin Fronteras,
A.C., también bajó la vigilancia policiaca en dicho centro.
El migrante hondureño reconoció el apoyo que reciben del sacerdote Pedro Pantoja, así como de la Pastoral de los Derechos Humanos, lo mismo que de la comunidad y los elementos de las diversas corporaciones policiacas, al vigilar periódicamente las instalaciones en la colonia Landín de esta ciudad.
El migrante señaló que desafortunadamente un hondureño se vió involucrado en el crimen de una mujer, así como también atacó a cuchilladas a otra dama, lo que generó que representantes de algunos sectores responsabilizaran a los migrantes de los hechos delictivos que se registraron en la ciudad.
De ahí que algunas personas a bordo de vehículos acudieran hasta las instalaciones de la Casa del Migrante para amenazar y solicitar que los 30 o 35 inquilinos que se encontraban en el recinto abandonaran el lugar.
“Pero afortunadamente el acoso de los representantes de los sectores disminuyó, y la vigilancia de la policía también”, afirmó.
‘Siguen los ataques’
Por su parte, el sacerdote Pedro Pantoja, responsable de la Casa del Migrante, afirmó que los hostigamientos contra los indocumentados se acentuaron durante la semana que concluyó.
En una carta dirigida a los medios de comunicación, Pedro Pantoja denuncia que la Casa del Migrante en la colonia Landín ha sido apedreada y se han lanzado insultos hacia los migrantes.
También, el religioso ha recibido llamadas anónimas en las que le dicen palabras altisonantes y le piden que se dedique a otra cosa.
En la carta de Pantoja se explica además que en el teléfono de la Casa del Migrante se escuchan ruidos extraños, como si estuviera intervenido.
Aunque algunas organizaciones civiles pidieron la intervención de las autoridades federales a través de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la vigilancia no se ha realizado de manera permanente por parte de la Secretaría de Seguridad Pública Federal.
sc