Día Internacional de la Mujer: Querer es poder
No hubo pretexto alguno para que Dolores Jiménez Pérez saliera adelante luego de quedarse a la deriva con su hijo después de divorciarse y no tener de dónde sacar dinero.
Por: Yannick Du Rand08-Marzo-2008 (08:33 a.m.)

En este Día Internacional de la Mujer en el que muchas mujeres como Dolores, nada tienen que festejar, y a pesar de los obstáculos que hay en la vida han sabido alzar la cara y enfrentarlos con valor.
Lola, cuando estuvo casada dependía económicamente de su esposo, aun cuando se las veían difíciles, sin embargo, con el tiempo su marido la abandonó y ella decidió ponerle punto final a esa parte de la historia de su vida tramitando el divorcio.
La situación era complicada, ya que además de no tener quién le ayudara económicamente, Dolores se quedó a cargo de José, el único hijo que procreó con su ex marido.
Negro lucía el panorama, pues tenía que sacar dinero de alguna parte y estar al cuidado de su niño; algo que le parecía en su momento muy complejo de remediar, pero su hermano que vivió de cerca todo el calvario que pasó Dolores por su separación, le tendió la mano. No le dio el pez, le enseñó a pescar.
“Me dijo mi hermano, vente, vámonos a lavar carros, y así empezamos, yo tenía que ganar dinero, de donde fuera, además, no tengo estudios como para aspirar a otra cosa, y aquí estoy contenta trabajando”, comentó.
La paga no es mucha, pero lo poco que dice ganar le es suficiente para ella y su hijo.
Pero cuando los días son buenos, que suelen ser en quincenas, llega a ganar hasta más de 250 pesos; aunque entre semana, comentó, desafortunadamente cambia bastante la remuneración.
“Coches y camionetas las cobramos igual, en 40 pesos, pero hay ocasiones en que a la gente se le ablanda el corazón y nos dan los 50 pesos o hasta un poco más, según el ánimo de la persona”, manifestó Lola.
“Aunque llueva, yo vengo, y es para cuidar carros nada más.
Aquí me prestan los paraguas para sacar a la gente del restaurante y acompañarlos a su coche, y me dan mis 5 ó 10 pesos”, y agregó: “Los pocos coches que lavo, entre cuidar autos y acompañarlos hasta su carro, ahí la voy llevando en esos días que el clima no está despejado”, señaló
Las cosas han cambiando para esta señora desde hace seis años, desde que se puso a lavar autos, pero comentó que hay muchas maneras de ganarse la vida honradamente como ella lo hace.
Porque escucha a la gente quejarse de que no hay trabajo, pero cree que más bien son flojos y que quieren todo fácil, pues ella ve a todos los días a una viejecita que es de Córdoba quien con todo y su bastón va a limpiar una casa.
“Hay señoras que se vendan la mano o el brazo para pedir limosna, y se ven y son de aquí; esa señora tiene muchos años de que la conocemos y todos los días trabaja”, dijo.

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