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Hoy se cumplen 10 días de que se realizó la autopsia a la saltillense Elisa Loyo Gutiérrez, y ni el Gobierno de Filipinas, ni el de Canadá, ni siquiera el mexicano a través de su Embajada en aquel país han dado una respuesta a los familiares.
Desde que el National Bureau Investigation (NBI) tomó el control de las investigaciones sobre la muerte de la chef mexicocanadiense, encontrada sin vida en circunstancias sospechosas en un hotel en Pampanga, Filipinas, el pasado 26 de diciembre, la investigación ha sido hermética y ninguna instancia diplomática ha querido revelar las verdaderas causas de la muerte de Elisa, quien ayer habría cumplido 26 años.
“Hemos enviado dos notas al Ministerio de Asuntos Exteriores y a la Oficina Nacional de Investigaciones (NBI), pero aún no hemos recibido contestación. Por el momento, vamos a esperar, no hay más qué hacer”, dijo a VANGUARDIA el cónsul mexicano, Miguel Ángel George, entrevistado vía telefónica.
Debido a que Elisa entró a Filipinas con pasaporte canadiense, en septiembre pasado, el Gobierno de aquel país recibiría de la NBI los resultados de la autopsia, pero tampoco han recibido nada, sin embargo, tampoco han querido revelar ningún avance en el caso a los medios de comunicación.
VANGUARDIA entrevistó a Derrick Patry, agente encargado de las Gestiones para Asia del Sur y Oceanía para el Gobierno de Canadá, y contacto de la familia Loyo Gutiérrez, y sin explicación alguna se negó a dar información, remitiendo la entrevista a la oficina de comunicación de la Embajada de Canadá en México.
“Por tratarse de un medio mexicano la Embajada de Canadá no le puede dar entrevista, sólo puede hablar con nosotros, y yo no estoy autorizada para darle información”, dijo enfática Gloria Antonetti, responsable de la oficina de prensa canadiense en nuestro país.
En Filipinas, un trabajador de la NBI, quien no quiso identificarse cuando se le preguntó, dijo en entrevista telefónica a VANGUARDIA que el caso había sido remitido a la Interpol, aunque esto nadie más lo ha asegurado. Y sin más, colgó.
Ayer, los familiares y amigos de Elisa, tanto en Saltillo como en Ontario, Canadá, confirmaron que siguen sin tener certidumbre sobre las verdaderas causas que provocaron la muerte de Elisa, quien según el Gobierno filipino, supuestamente se habría suicidado, pero no aporta pruebas de ello.
cm