- Recibe las últimas noticias suscribiéndote a nuestro Newsletter
- Cambiar email Política de privacidad
|
|
|
|
|
|
Acá, en las alturas, a unos 200 metros del suelo y del común de los mortales, senadores de la República y el secretario de Hacienda se reúnen, supuestamente para que el funcionario aclare las dudas de los legisladores en relación al paquete fiscal 2010.
Están contra el tiempo. El reloj avanza. El plazo legal para que el Congreso de la Unión cumpla con su obligación constitucional está cada vez más cerca y lejana se encuentra aún la posibilidad de acuerdos.
Y aquí, piso 27 de la enorme torre, Carlos Navarrete, presidente de la alguna vez llamada Cámara Alta se siente invadido por el espíritu de sir Winston Churchill, parafrasea: “Quizá nunca tantos mexicanos esperaron tanto de 128 senadores”.
Es un horno el salón. Afuera, al fondo, los volcanes, y rayos, centellas, y nubes cargadas presagian que habrá tormenta.
Pero los reunidos a la mesa, parecen no tener prisa, consumen los minutos no en preguntas y respuestas concretas sino en largos discursos de unos, profusas explicaciones, reiteraciones de lo tantas veces explicado, de otros, más su público reconocimiento: sí fue el gobierno quien propuso el aumento de un punto porcentual al IVA.
“Yo no me alegro de que esté usted aquí. Su presencia no augura nada bueno, sino una negociación ya casi consumada en la que nos van a ofrecer un aumento al IVA transitorio...Su presencia me preocupa mucho, ojalá no se acabe decidiendo entre las cúpulas y mañana antes de las tres de la tarde tengamos que decir: habemus paquete fiscal” dice Ricardo Monreal, ahora petista.
Luego, repite lo tantas veces dicho en los días recientes, sobre las 4 mil 822 empresas bajo el régimen de consolidación, que forman 422 grupos empresariales, los más poderosos y que absurdamente sólo aportan al fisco 1.78% de sus ganancias. Pero, aclara, eso no lo dice la oposición, es una denuncia del secretario de Hacienda en el documento que envió al Senado.
Comparecencia contra el compás del reloj. Y con más piezas oratorias como la del priísta Pedro Joaquín Coldwell, que habla de lo que fue la hacienda pública, hace casi medio siglo con Antonio Ortiz Mena. O el convergente Dante Delgado, que insiste en proponer la fórmula para el ahorro de Andrés Manuel López Obrador. O el panista Federico Döring que a modo lanza la pregunta-bola cómoda para el posible hit del beisbolero encargado de las finanzas nacionales sobre si hay gobernadores que sigan el ejemplo de austeridad del presidente Felipe Calderón.
Y ante todo ello, las contestaciones técnicas del secretario de Hacienda. Y su censura a los premios Nobel que hablan de México sin informarse.
Y allá, 200 metros abajo, en el suelo, la gente avanza al templo de San Hipólito, a rezar, en su día, a San Juditas, el santo de las causas difíciles y/o desesperadas...
sc