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Una misiva enviada por el Mandatario mexicano al presidente francés podría ocasionar un conflicto de grandes dimensiones entre las dos naciones
Una carta enviada por el presidente Felipe Calderón a su homólogo francés Nicolas Sarkozy podría ser el detonador de un conflicto internacional en la Corte de La Haya.
En la misiva, desconocida hasta hoy, pero de la que Reporte Índigo tiene una copia, el Mandatario mexicano promete al Presidente de Francia que una vez sentenciada Florence Cassez por las leyes de México, se explorará la posibilidad de su repatriación para que cumpla su sentencia en su país natal con apego a los tratados internacionales.
La sentencia se dio, y apoyado en la misiva enviada por Felipe Calderón, fechada el 6 de febrero de 2009, la cual llegó pocos días antes de que el presidente francés visitara México, Sarkozy incluyó el tema de Cassez como prioritario dentro de su gira, la primera a un país latinoamericano.
Cuando los galos daban por hecho que volverían acompañados de su compatriota, las gestiones se frenaron. Y en junio pasado, el presidente Calderón anunció que Florence Cassez no sería repatriada.
En dicha carta, el Mandatario mexicano promete que si queda firme la sentencia contra Cassez, ella podría purgar la condena en su país aplicando la Convención Internacional de Estrasburgo.
No fue una promesa verbal o una declaración a la prensa. Fue un compromiso hecho a través de una misiva entregada con la formalidad y el rigor diplomático.
Luego de que la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSP) presentara presuntas nuevas denuncias contra Cassez, el presidente Calderón declaró el 22 de junio pasado, en cadena nacional, que la ciudadana francesa no sería repatriada para purgar su condena.
Además de obligarla a permanecer en México, Cassez es acosada por las autoridades federales cada vez que intenta aparecer en los medios de comunicación para explicar las razones de su presunta inocencia y pesadilla que vivió durante el montaje de su detención, operativo realizado por la desaparecida AFI cuando su titular era Genaro García Luna, hoy secretario de Seguridad Pública.
Fuentes del Gobierno del DF, que es responsable de administrar el penal femenil de Tepepan, donde Cassez cumple su condena, confirmaron que la Presidencia de la República y la SSP federal han exigido que no sean autorizadas las entrevistas en persona, particularmente con la prensa mexicana, y menos frente a cámara.
Hoy, México y Francia viven un conflicto diplomático que podría convertirse en un escándalo internacional porque el gobierno galo ya analiza la posibilidad de interponer una demanda contra su contraparte mexicana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que es la máxima instancia judicial del mundo.
Frank Berton, abogado defensor de Florence Cassez y brazo derecho de Sarkozy para la causa de la francesa, afirma contundente: “(...) el presidente quería venir a México, vino teniendo en mente esta carta de su Presidente, que decía que si era condenada, y entre tanto sí fue condenada, se aplicaría la Convención de Estrasburgo.
“Cuando él vino aquí, no era un expediente distinto de un expediente típico en el que se aplicaría una convención internacional para la ejecución de una pena, y finalmente se da cuenta de que México no respetaría el escrito, la palabra firmada de su presidente.
“Esto es algo increíble. Pero cuando usted lea esta carta, se preguntará por qué este hombre, que es su Presidente, le escribe a su homólogo diciendo que está de acuerdo en aplicar una convención internacional y que después establecerá una comisión, y poco tiempo después declarará en la televisión: ‘me niego a aplicar esta convención internacional’.
“¿Qué valor tiene la palabra y qué valor tiene el escrito para mí, como abogado encargado de la defensa de los intereses de una mujer prisionera? ¿Qué valor tiene la palabra y el escrito de su presidente? ¿Cómo entender que lo que escribe un día, no se aplica al día siguiente? “(…) ¿cómo se puede justificar que no se aplique una convención internacional cuando su presidente nos escribió diciendo ‘aplicaré la convención internacional’? ¿Cuál es el valor de este escrito, de esta palabra? ¿Qué lo hizo cambiar o, más bien, quién lo hizo cambiar de parecer? Ésa es la pregunta.
“No paramos de denunciar el trabajo reconstruido, y hasta construido desde la base, usted lo sabe muy bien, por esta detención mediática, organizada, de un falso arresto en un rancho donde nosotros, la defensa, tenemos la convicción de que los supuestos rehenes no fueron liberados ese día, en ese rancho.
“Y es más, quizá nunca fueron detenidos ahí. Sabemos que en esta investigación hubo errores muy graves. Le recuerdo que quien estuvo encargado de la investigación es hoy su secretario de Seguridad Pública. Esto no es una casualidad (...).
“¿Por qué todo esto? ¿Dónde está la verdad en este expediente? ¡Deme la verdad, porque la estoy esperando! Me dieron una verdad judicial que no es la verdad. Jamás nos daremos por vencidos, ni yo, ni sus abogados mexicanos, ni el presidente de la República de Francia”. Ésta es la historia de un conflicto que no ha terminado. Apenas comienza.
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