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Patricia Olamendi es la única mujer que fue evaluada como la mejor expositora y la más preparada durante su examen ante los senadores, incluso tiene algunos apoyos en el PAN, pero carece del número suficiente de ellos entre los priistas.
México, D.F..- A sólo unas horas de que el Senado defina la terna de la cual saldrá el nuevo presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la evaluación de los perfiles y exposiciones públicas le abrieron las posibilidades a tres aspirantes, por lo cual la lista de los candidatos más fuertes son ocho personas.
Emilio Álvarez Icaza, Raúl González Pérez, Javier Moctezuma Barragán, Raúl Plascencia, Mauricio Farah. Patricia Olamendi, Gerardo Laveaga y Mario Álvarez Ledesma conforman el grupo del cual surgirán hoy los tres finalistas en esta carrera por la CNDH, de acuerdo con las estimaciones de los legisladores federales.
Álvarez Icaza tiene sus principales apoyos en el PRD, pero también cuenta con simpatías en al menos la mitad de la bancada del PAN; Gerardo Laveaga es considerado como el aspirante con la mejor exposición frente a los senadores, sin embargo, es observado por algunos como demasiado cercano a la PGR, lo cual es contrario al espíritu de autonomía que se busca mejorar en la CNDH.
Raúl González Pérez tiene sus principales respaldos en el PRI y en el PAN, como ocurre con Javier Moctezuma Barragán, Mauricio Farah y Raúl Plascencia, candidatos a los que el PRD observa como demasiado identificados con el grupo bifurcado que domina la CNDH.
Patricia Olamendi es la única mujer que fue evaluada como la mejor expositora y la más preparada durante su examen ante los senadores, incluso tiene algunos apoyos en el PAN, pero carece del número suficiente de ellos entre los priistas.
Mario Álvarez Ledesma fue considerado como un buen expositor y conocedor del tema, pero sus pasadas controversias con organizaciones civiles por temas como la tortura y los feminicidios en Ciudad Juárez lo colocaron en el rubro de los aspirantes con reservas entre los senadores.
A partir de las 17:00 horas de este lunes, las comisiones unidas de Derechos Humanos, Justicia y Estudios Legislativos arrancan la discusión para formar la terna que deberán presentar al pleno del Senado, a fin de que entre ellos elija al nuevo presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Según los legisladores, entre los aspectos a valorar por ellos está el perfil profesional del candidato, su desenvoltura en la exposición ante los senadores, así como el nivel de conocimiento que tienen sobre la Comisión, la viabilidad de sus propuestas, la calidad de las organizaciones sociales que los respaldan y sus antecedentes políticos, sobre todo la forma como han resuelto problemas políticos que se les han presentado.
La evaluación previa realizada por algunos de los legisladores involucrados en estas tres comisiones dictaminadoras, establecen que todos los aspirantes con mayores respaldos tienen antecedentes polémicos, y que les fueron recordados durante sus comparecencias públicas.
Por ejemplo, Emilio Álvarez Icaza fue interrogado sobre su papel en el linchamiento de policías en Tláhuac, así como su intervención en el caso de la menor de edad que murió cuando se le negó su derecho a practicarse un aborto.
Raúl González Pérez por su decisión de renunciar a la CNDH y ahora pretender presidirla; a Raúl Plascencia por su innegable cercanía con el actual presidente José Luis Soberanes, con quien ha trabajado al menos desde 1993, cuando Soberanes fue director del Instituto de Investigaciones Jurídica de la UNAM y Raúl Plascencia su secretario académico.
Javier Moctezuma por la polémica en la que se vio envuelto por la presunta petición que hizo para que despidieran a un funcionario de Naciones Unidas por mostrar discrepancias con José Luis Soberanes; a Mauricio Farah por su cercanía con el senador Manlio Fabio Beltrones.
A Gerardo Laveaga le observan como demasiado cercano a la Procuraduría General de la República; a Patricia Olamendi por la polémica que vivió el sexenio pasado con el entonces vocero presidencial, Rubén Aguilar, y que la llevó a renunciar a la Cancillería, así como a Álvarez Ledesma y su polémica declaración referente a que los feminicidios en Juárez son un mito.
mo