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Advierte Protección Civil del peligro que corren cientos de familias que habitan en los márgenes de arroyos
Empresas maquiladoras y cientos de viviendas se encuentran edificadas en zonas de alto riesgo porque se encuentran asentados en terrenos cercanas a gasoductos o arroyos que fueron rellenados, lo que representa un riesgo en caso de una contingencia, advirtió el experto en protección civil, Óscar Murillo Félix.
En entrevista, aseguró que el problema viene de hace 20 ó 30 años cuando no se exigía un estudio de impacto ambiental o de uso de suelo a los propietarios de los predios, como ahora lo establece la ley, por lo que el costo para reubicarlos rebasaría la capacidad económica del municipio o del Gobierno del Estado. Ahora, dijo, esto representaría millonarias cantidades en inversión a los tres niveles de Gobierno para poder reubicar a las miles de familias que viven en estos sectores, o por donde se encuentran construidas escuelas, zonas residenciales y desarrollos como los parques industriales Amistad y Piedras Negras.
“Por ejemplo, en las márgenes o cerca de ríos o arroyos todavía hay asentamientos, lo que representa un grave riesgo para sus vidas, sin embargo, están ahí porque no tienen a dónde irse, y por otro lado el Gobierno no tiene preparado un proyecto de reubicación, pues rebasa las capacidades de la Federación, Estado y Municipio”, subrayó.
Agregó que un claro ejemplo de que se encuentran en peligro latente, es lo que pasó en Villa de Fuente por la inundación del 4 de abril de 2004, porque se empezaron a construir viviendas en zonas que parte de lecho Río Escondido, en el siglo pasado.
“Lo mismo, puede pasar en otra contingencia como puede ser una explosión de algún gasoducto y que se registre una tragedia de grandes dimensiones cerca de donde están zonas densamente pobladas, pero esto es algo que está a la vista y que rebasa a las autoridades para solucionar el problema”, precisó.
Reiteró que lo que queda es solo educar a la población que se encuentra en la zona de alto riesgo para que actúe de inmediato en la evacuación, aunque no así en caso de algún incendio.
“En una inundación todavía se puede alertar a la población, pero en una explosión es muy distinto, pues esto es repentino, sin embargo, todo esto rebasa a la autoridad para reubicar a las familias en nuevos desarrollos habitacionales”, comentó.
Finalmente, afirmó que los asentamientos ubicados en zonas de riesgo son temas de agenda que tendrán que abordar las autoridades de los tres niveles de gobierno ante la magnitud de lo que representa.
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