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Cerca de 250 empleados del desaparecido Penal de Mediana Seguridad, entre custodios, instructores académicos, cocineros y de mantenimiento, tronaron ayer contra el director de los Ceresos en Coahuila, general brigadier José Luis García Dorantes, quien los rotará cada 15 días a todas las cárceles del estado ofreciéndoles condiciones de trabajo infrahumanas (según los inconformes), por lo que se ampararon contra ésta acción.
Los trabajadores del Estado se amotinaron a las afueras del Albergue Tutelar para Menores, donde a diario acuden a firmar asistencia ante la directora interina del Cereso, Sonia García, y exigieron su terminación antes que trabajar como nómadas de un lugar a otro cada 15 días sin viáticos, comida ni hospedaje, no obstante que la promesa de García Dorantes fue que serían absorbidos por el Cefereso.
Como se recordará, el Cereso de Monclova desapareció al entregarlo el Estado a la Federación para la creación de un Cefereso como parte de las estrategias de seguridad empleadas por el Gobierno Federal.
“Si no nos contratan en el Cefereso, como se nos prometió, para lo cual nos dieron entrenamiento y nos aplicaron un sinfín de exámenes, nos iremos en marcha a la ciudad de Saltillo, para hablar con el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés; estamos con él y queremos que él nos aclare qué va a pasar con nosotros”, declaró el custodio Juan Rosales Gutiérrez.
De los trabajadores del Cereso cuyas antigüedades son de 6 a 12 años, 30 son custodios mujeres y 60 son mujeres con cargos administrativos, como lo son maestros y psicólogos.
Los denunciantes, quienes están siendo asesorados por la abogada Aída Margarita Guardiola, informaron que tienen tres meses sin desarrollar ninguna actividad laboral, y que desde hace tres días los están enviando a diario en grupos de 20 personas para apoyar la seguridad en los Ceresos de Torreón, Saltillo y Piedras Negras.
“Nos mandan en una combi en malas condiciones exponiendo nuestra vida, no nos dan viáticos, comida ni hospedaje, estamos prácticamente secuestrados porque no nos dejan salir ni a comprar un refresco en los 15 días que estamos en cada penal, dormimos en el piso a un lado de la cocina”, denunció Juan Rosales.
cm