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Aquí te presentamos disfraces económicos y sencillos para armar en casa
¿Quieres preparar un disfraz divertido para que tus hijos "pidan Halloween" Con estas ideas sencillas y económicas, la crisis no es excusa.
Payasos, brujas, piratas, personajes de cuentos o dibujos animados, animales, futbolistas, superhéroes… La lista de posibles disfraces para tus hijos es interminable pero, ¿cuáles puedes preparar en tu casa, con tus propias manos y con materiales muy, muy baratos? Con un poco de imaginación, aguja e hilo, seguro que se te ocurren decenas. Aquí te damos una ayudadita.
Pirata

Vestimenta: Cálzale unas medias blancas (con las que juega al fútbol serán perfectas) y unos pantalones piratas o tobilleros, preferiblemente negros. En la parte de arriba puedes optar por una camiseta de rayas blancas y azules (si no tienes, busca una vieja camiseta blanca y píntale rayas azules), o una camisa blanca y un chaleco rojo, como si del malvado Capitán Garfio se tratase.
Complementos: En las tiendas de disfraces encontrarás complementos para el disfraz de pirata muy baratos, como sombreros con calaveras, parches, garfios, patas de palo… Si prefieres prepararlo todo en casa, ponle un pañuelo rojo anudado en la cabeza. Recorta un triángulo de fieltro o tela negra y cósele un trocito de goma negra para tener el parche. En cuanto al garfio, puedes hacerlo con papel de aluminio y pegarlo o coserlo a un guante negro. Si tu hijo prefiere llevar un sable, recorta uno en cartulina y píntalo o fórralo con papel de aluminio.
Maquillaje: Con la vestimenta y complementos que hemos preparado ya será el más temido de los bucaneros, pero, si quieres rematar su atuendo, píntale un buen bigote o perilla con un lápiz de ojos negro; barba de dos días en el resto de la cara (con pequeños puntitos) y una buena cicatriz en el carrillo. ¡Al abordaje!
Gatito

Vestimenta: Vestir a tu hija de gatito es muy fácil. Unas medias o mallas tupidas negras y un body o camiseta de manga larga del mismo color bastarán para la vestimenta. Puedes elegirlos de otros colores si no quieres que la gente toque madera cuando la vean por la calle.
Complementos: ¿Qué sería de un gatito sin sus orejas y su rabo? Corta unos triángulos de cartulina negra a modo de orejitas y pégalas en una de las diademas con las que le sujetas el pelo. Para el rabo, busca un calcetín negro largo, dale la vuelta e hilvánalo por el centro. Por último, y tras darle la vuelta de nuevo, cóselo al body o las mallas que le pongas.
Maquillaje: Aunque hay caretas de gato a la venta a precios muy asequibles, tú misma puedes hacerla en casa, recortando la silueta en una cartulina de color negro. Si prefieres maquillarla, píntale la cara de blanco. No olvides colocar una base de crema hidratante para que sea más fácil desmaquillarla. Con un lápiz negro, pinta unos grandes ojos felinos alrededor de los suyos, con unas largas pestañas. Puedes pintarle la nariz de rosa claro, pero el negro tampoco quedará mal. Si lo deseas, puedes pintar una gran boca alrededor de la suya de la que saldrá un gran bigote pero, si no se te da demasiado bien el maquillaje infantil, remata con un bigote sin más.
Brujita

Tu niña se ha encaprichado con disfrazarse de bruja y no sabes cómo vestirla. Es más sencillo de lo que piensas.
La vestimenta: la falda gris del uniforme de la escuela y una camiseta gris o negra. Si no tiene, utiliza una tuya.
Los complementos: puedes añadirle un cinturón para que quede más elegante y unas medias y guantes para darle más misterio. Si quiere llevar capa, puedes comprar un trozo de tela negra que atarás alrededor de su cuello con una cinta o usar una bolsa de basura negra. Ten en cuenta que tu hija se pondrá a jugar con sus amigos y la capa puede estar rota a los pocos minutos.
El gorro: compra una cartulina negra y enróllala en forma de cucurucho alrededor de su cabeza para calcular la medida. Coloca cinta adhesiva o pegamento para que se sujete bien y pinta algunos trazos con purpurina gris clara.
El maquillaje y el peinado: píntale la cara de blanco, con pintura de disfraces o polvos de talco, y usa un lápiz de ojos negro o sombra morada para dotarla de unas grandes ojeras. Si quieres rematar el disfraz con el pelo, puedes echarle un poco de talco y cardárselo para que parezca la más loca de las brujas. Busca una escoba de paja y estará lista para volar a los más terroríficos lugares.
Pequeño vampiro

Es, sin duda, uno de los personajes favoritos de los niños ¡y muy fácil de preparar!
El traje: ponle unos pantalones oscuros y una camisa blanca, de prefencia con chorreras, que también puedes fabricarlas tú mismo con un montón de servilletas arrugadas.
Los complementos: puedes confeccionar la capa igual que para el disfraz de bruja o hacerte con una tela roja.
El maquillaje y peinado: píntale la cara de blanco con unas grandes ojeras y algunas gotitas de sangre alrededor de la boca. En las tiendas de disfraces puedes encontrar colmillos de látex que no son tóxicos pero pueden resultarle algo incómodos. Por último, peina su pelo hacia atrás con un poco de gel y píntale un triángulo con el vértice hacia la frente. ¡Te dará pánico!
Espantapájaros

Tu hijo demostrará sus dotes de actor permaneciendo inmóvil ante las divertidas miradas de sus amigos.
La vestimenta: unos pantalones de mezclilla y una camisa de cuadros te bastarán para vestir a tu hijo como un triste espantapájaros que cuida las calabazas de Halloween. Si están sucios y rotos, mejor y pónselos como si fuese mal vestido, con la camisa por fuera.
Los complementos: busca un sombrero de paja y hazle algunos agujeros, como si un montón de cuervos lo hubiese picoteado. Puedes añadirle pelo con trozos de lana de color naranja. Intenta que tu hijo camine con los brazos extendidos y muy serio.
El maquillaje y peinado: si quieres pintarle la cara, puedes dibujar una gran sonrisa alrededor de su boca, cejas y unos grandes ojos alrededor de los suyos.
Fantasma

Todo un clásico de Halloween y de las películas infantiles.
La ropa: Toma una sábana blanca vieja, si está amarillenta o percudida por el paso del tiempo, mejor, y corta dos círculos a la altura de sus ojos para que pueda ver. Comprueba que no se pisa la sábana para que no se caiga.
Los complementos: si quieres añadirle la típica bola de fantasma condenado, puedes comprar en la ferretería una de porexpan y pintarla de gris o negro. Añádele una cadena confeccionada con cartulina alrededor del pie. Nadie lo superará en realismo.
sc