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Sin tiempo de una rehabilitación en forma, el español debe ponerse a punto en un Master 1000, pues de lo contrario seguiría bajando en el escalafón mundial
La furgoneta que espera con la señal Rafa and the Rabbits (Rafa y los conejos), tal es la confianza entre el tenista y la organización, tanta la gente a la que ayuda a ir y venir en Nueva York, no lleva un cargamento cualquiera: ahí va el número tres del mundo; ahí va, el viernes, todo su equipo, tras un entrenamiento que le ha tenido junto a Juan Mónaco más de tres horas en pista, en una práctica intensa, fiera y tremenda. Hay gente en el entorno del español que preferiría verle entrenándose un poco menos, cuidándose la armadura ahora que acaba de reincorporarse a la competición. Hay datos que apoyan esa teoría:
una máquina de fisioterapia que cuesta entre 15 mil y 20 mil euros y que ha sido traída especialmente desde España con su correspondiente técnico; o la amenaza del castigo de los cinco sets. Que no se produjo ayer, en el debut del jugador español en el Abierto de EU. Fue de lo más placentero. Derrotó Nadal al francés Richard Gasquet por 6-2, 6-2 y 6-3, en un partido que sólo le tuvo en la pista una hora y 41 minutos. Pero Toni Nadal y su sobrino y pupilo, sin embargo, están tranquilos. Han labrado una carrera de éxitos desde el trabajo intenso.
“¡Es que han sido dos meses, no dos años!”, explica Nadal sobre su ausencia. “Para mí todo sigue igual. Esta semana (la previa al Abierto de Estados Unidos) no me he entrenado casi y es normal que ahora que llega la competición apure.
Esto es una evolución. Lo ideal hubiera sido empezar a competir a un nivel más bajo, no en dos masters 1.000 con los 45 mejores del mundo.
Es obvio”, continúa. “No nos engañemos: el futbolista, cuando se lesiona, empieza a jugar 15 minutos, 20, y luego un poco más. Aquí, por el calendario, tienes que empezar a jugar de cero a cien, cuando tú, a lo mejor, no estás preparado para dar ese cien”.
“El viernes”, se ríe Mónaco, “tras habernos entrenado dos horas cada uno por nuestra cuenta, nos pusimos a pelotear juntos. Nos tienen que parar, nos tienen que decir algo, porque si no nosotros seguimos ahí tres o cuatro horas más. Nos damos ritmo porque competimos mucho. ¡No es fácil encontrar eso! Rafa va a recuperar su nivel muy rápido”.
Y el debut que marca el inicio de una historia: Nadal arrancó la búsqueda del único grande que le falta. y lo hizo arrasando.
cm