La edad pesa en el futbol
Los grandes jugadores del balompié mundial que fueron ovacionados durante años, ahora tienen que aprender a vivir sin la gloria
Por: EFE29-Diciembre-2008

A partir de la treintena los futbolistas de élite suelen entrar en el declive de su carrera, no sólo por la edad, sino por el gran esfuerzo que tienen que realizar de continuo. La grave lesión de Ruud Van Nistelrooy, que le dejará fuera de los estadios varios meses, no es sino un caso más entre los veteranos que, poco a poco, se ven sin minutos en sus equipos. Crespo, Shevchenko, Figo, Solari, Valerón, Henry … están en esta situación.
El debate interminable en la Liga española es sí Raúl González Blanco debe ser suplente o titular en el Real Madrid, equipo en el que debutó con 17 años, y donde lleva 14 temporadas al máximo rendimiento. A sus 31 años, el delantero madridista se resiste a base de goles a que le busquen un sustituto, cuando parte de la grada pide un relevo como ya lo ha tenido en la selección española.
El ejemplo del declive de Raúl no es tan evidente como el de otroras estrellas como el argentino Hernán Crespo (1975) o el ucraniano Andriy Shevchenko (1976).
Delanteros en los equipos milanistas del Scudetto, Inter y Milán, respectivamente, y ambos ilustres goleadores, apenas cuentan con oportunidades en la presente temporada.
Crespo, tras su experiencia en Argentina, Italia e Inglaterra en equipos tan punteros como River Plate, Lazio, Milán, Inter y Chelsea, se resiste a colgar las botas con 33 años, aunque no cuente en exceso para su entrenador José Mourinho. El ariete argentino se defiende con el ejemplo de su compañero y compatriota Javier Zanetti quien, a sus 35 años, “está mejor que nunca”, en palabras de Crespo.
Pero el caso de Zanetti, como el de Maldini, que a sus 40 años sigue dirigiendo la defensa del Milán, son excepciones en el futbol actual.
Otros casos de longevidad en el futbol son historia, como Stanley Matthews, el inglés que fue profesional hasta los 50 años, o el argentino de River Plate, Ángel Labruna, que jugó hasta los 49 años, 28 de ellos en la elite del futbol argentino. O los brasileños Donato y Romario, que jugaron después de cumplir la cuarentena de años, o el colombiano Carlos Valderrama que alargó su carrera hasta los 42.
Cerca del adiós
En Italia, los casos de Crespo y Shevchenko no son los únicos. El portugués Luis Figo (1972) se resiste a la jubilación en el Inter de Milán, aunque ya sus carreras por la banda derecha no son tan continuas como hace unos años. Como su compañero Julio Cruz (1974) ya sin tanto gol como hace unas temporadas.
Otro ilustre veterano que exprime sus últimas participaciones es Vieri, que en el Atalanta de Bérgamo se ha asentado después de años trotando de equipo en equipo, aunque entre lesiones y decisiones técnicas su participación es escasa.
En España, otros grandes que se resisten a colgar las botas son Juan Carlos Valerón (1975), que tras un calvario de lesiones entra poco a poco en el engranaje del Deportivo de La Coruña; Iván Helguera (1975), que no acaba de encajar en el Valencia; Fernando Morientes (1976), también en el Valencia, y el francés Thierry Henry (1977), Bota de Oro en 2003-04 y 2004-05, pero que ahora en el Barcelona siente el aliento de jóvenes talentos que salen de la cantera azulgrana.
En Inglaterra, Ryan Giggs (1973), Gary Neville (1975), ambos del Manchester United, y Dwigth Yorke (1971), del Sunderland, cada vez tienen menos participación, como ocurre con el brasileño Savio Bartolini (1974), que ha tenido que recluirse en una liga menor, la chipriota, para tener mayor reconocimiento.
La edad tampoco ha perdonado a jugadores que han triunfado en el futbol europeo, pero que a falta de ofertas han preferido volver a sus países de origen.
Los casos más conocidos son los del argentino Santiago “Indiecito” Solari (1976), que tras 10 años en Europa ha recalado en el San Lorenzo de Almagro, y el brasileño Roque Junior (1976), que después de una larga estancia en Italia y Alemania defiende los colores del Palmeiras.
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