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Nicolas Cage: hace cine con el corazón

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  • Fabián W. Waintal
  • 01-Noviembre-2009
    • Foto: Archivo


    Su nueva cinta “Bad Lieutenant” sirve como pretexto para que el actor hable con sinceridad sobre una carrera que le ha dejado enormes satisfacciones, pero también una vida en continuo movimiento

    Aunque en la pantalla de cine se lo ve siempre serio, Nicolas Cage entra bastante sonriente al Hotel Sutton de Toronto. Como pocas estrellas de cine, no se demora ni un solo minuto para la cita programada de nuestra entrevista, gracias al enorme reloj que lleva en su muñeca (el mismo que usó en la película “Knowing”) que obviamente, no lo deja llegar tarde. Pero nadie puede apurarlo cuando es la hora de saludar a los admiradores que se acercan hasta la puerta, alejándose sólo cuando terminó de firmar el último autógrafo. Y para alguien que tampoco cuenta con demasiado tiempo libre, es un honor que también nos haya tenido en cuenta para aceptar la aventura de repasar los momentos más importantes de una vida... de película.

    -¿Qué tan importante es el cine y la actuación en su vida?-

    “En realidad ha sido siempre el león que comparto con mi vida. Pienso que he pasado más tiempo frente a una cámara que detrás. Empecé cuando tenía 15 años. El cine ha sido mi camino, mi elección. Mi casa es básicamente un camerino. Vivo la vida como en un circo, siempre mudándome, aunque no sea tan fácil para la gente que vive conmigo, pero esa es la ruta que yo mismo elegí”.

    -¿Sigue manteniendo la misma pasión de siempre? ¿Entre tantos estilos de cine, cuál es el que más prefiere?-

    “Trato de mantener la variedad, para mantener el interés. Mi primer amor es el drama, pero por razones personales, también me gustan las películas infantiles. Me encanta hacer películas orientadas para chicos que puedan ver en familia, porque pienso que el cine tiene que ser para todos, pero el drama sigue siendo mi primer amor. Y cuando tengo la oportunidad de hacer una película, ahí es donde tiendo a ir. Me gustan las historias sobre la gente que en cierta forma está quebrada, gente que ha sido lastimada por el mundo, porque es normal que en cierto punto te de pena. Todos tenemos una buena historia para contar”.

    -¿La actuación para usted es una pasión o un buen trabajo donde gana millones?-

    “Ninguno de los dos. Sin entrar en demasiados detalles, la actuación se está volviendo cada vez más como una llamada, donde siento que debo reprimir mis pasiones egoístas, mis intereses, tratando de extinguirlos para darme por entero en lo que consideraría el espíritu del lugar. En mayor o menor medida, quiero absorber las energías que me rodean, filtrándolas a través mío. Por eso, hoy es menos una pasión y se trata más de prestar atención a otro sonido. La palabra persona significa ‘donde pasa el sonido’. Per-sona. Todos somos personas y a todos nos atraviesa el sonido. Y cuanta más atención prestamos a ese sonido, mucho más honesta puede ser la creatividad”.

    -¿Y el teatro no lo tienta? ¿Haría una obra de Shakespeare por ejemplo?-

    “Es una buena pregunta, pero soy la clase de persona que siente que los americanos no deberíamos hacer Shakespeare. El ritmo del lenguaje británico y la forma en que hablan el inglés parece mucho más normal para un actor británico, pero cuando lo hace un americano termina siendo terrible. Debería ser una versión mucho más moderna para que yo la quiera explorar. Y en cuanto al teatro, a mi solamente me interesa el cine, a menos que alguien considere dirigirme en una ópera. El cine es lo que me interesa, en particular, porque el acercamiento de la cámara es una prueba alucinante de honestidad. Y eso es
    lo que me encanta”.

    Muy lejos del teatro, al principio de su carrera, Nicolas Cage había fallado en las pruebas de audición de la película “Risky Business” que terminó dándole el puntapié de la fama a Tom Cruise antes de “Top Gun”. El director Tim Burton también llegó a contratarlo como “Superman” en un proyecto que nunca se concretó y Sam Raimi pensó en Nic Cage, antes de decidirse por Will Dafoe para el rol del villano Green Goblin en “Spider-Man”. Recién ahora puede darse el lujo de aparecer en un clásico de otro estilo de historietas, agregándole la voz del Dr. Tenma en la versión en cine de la vieja serie de dibujos animados “Astro Boy”. Pero eso no significa que Nicolas Cage deje para siempre la calidad del cine del Oscar, con otra nueva película llamada “Bad Lieutenant”, sobre un corrupto policía en medio de la investigación sobre el asesinato de cinco inmigrantes, en Nueva Orleans.

    -¿Diría que la película “Bad Lieutenant” tiene bastante comedia, más allá del tema de las drogas?-

    “Es graciosa, es como ver a un mono que se vuelve loco. Hay algo bastante trágico y gracioso en el tema. Con un título como ‘Bad Lieutenant’, yo sentí que tenía que levantarlo un poco, para la gente que esperaba ver a un teniente malo en acción. Por eso pensé que si su comportamiento empeoraba también iba a ser mucho más gracioso. Pero tampoco quise hacer una película que inculcara a nadie a consumir drogas. Quería que los efectos de la droga fueran repugnantes, en mi cara y las expresiones faciales, para que nadie quiera consumir cocaína o crack, porque obviamente es algo horrible y repugnante. Y cuanto más seguía esa dirección, mejor me sentía haciéndolo”.

    -El director Werner Herzog nos comentó que durante el rodaje, cuando le tocaba inhalar cocaína, usted actuaba completamente diferente y era tan convincente que él pensó que realmente había consumido cocaína...-

    “Aquél fue un día fatal. Había sido una de las primeras escenas de la película y los actores, ya sabes, solemos tratar de vivir dentro de la imaginación para sentirlo todo más real. Y yo hago lo que puedo para ser más convincente. Y por eso (en el rodaje de ‘Bad Lieutenant’) tenía un poco de sacarina que yo aspiraba tratando de generar cierta psicosis, creando este mundo imaginario donde supuestamente yo estaba bajo los efectos de la cocaína. Pero cuando el director me preguntó que tenía, yo me enojé porque me estaba sacando de la situación imaginaria. La psicosis era sólo para la cámara, pero yo igual le dije ‘Es cocaína’, solo porque no quería quebrar la pared. (Riendo) Después lo entendió”.

    -¿Se puede comparar “Bad Lieutenant” con la película “Leaving Las Vegas”?

    “El proceso fue bastante diferente. En ‘Leaving Las Vegas’ tenía literalmente un entrenador alcohólico que yo estudiaba a medida que se emborrachaba. Y después, el administraba la cantidad de whisky, sambuca o café, dependiendo la escena que necesitaba filmar. Era mucho más fértil y realista en esa película. Esta vez, el proceso fue mucho más sobrio, donde solamente traté de ver el paisaje impresionista del pasado, cuando yo tenía 25 años, como para tener cierto sentido de donde quería ir. Por eso es que usé mucho más la imaginación”.

    -¿Y si ganó el Oscar con la película “Leaving Las Vegas”, cree que pueda ganar un Oscar con “Bad Lieutenant”?-

    “La verdad, yo no tomo mi trabajo en esos términos. No se puede hacer cine pensando en premios. Es ir por el camino equivocado. Hacemos cine por lo que nos dicta el corazón, es algo que surge de nuestra imaginación. Así es como lo siento”.

    -¿Pero no disfruta el momento cuando gana un premio como el Oscar?-

    “Siempre es agradable el aprecio de colegas y la gente. Seamos honestos, Hollywood es una ciudad muy chica, todos conocen a todos. Y cuando alguien dice ‘Buen trabajo’, es agradable. Pero tampoco se puede tomar demasiado en serio. El verdadero examen es lograr una película que se conecte con la gente. ¿Cómo hacerlo? Yo no quiero que el público vaya al cine y diga ‘fue genial’. Yo quiero que vean la misma película 15 años después y vengan sorprendidos diciendo ‘¿Qué fue eso?’. Esa es la idea”.

    -¿Dónde guarda el Oscar?-

    “Hace muy poco decidí establecer residencia en Luisiana. Y una de las formas de determinar si uno realmente es residente del lugar es preguntar ‘¿Dónde está su Oscar?’ (Riendo), así que ahora mismo, la estatuilla está en un camión, en algún lado, mudándose a Luisiana”.

    -¿La nueva mudanza tiene alguna razón en especial?-

    “Ya había pasado unos años en Nueva Orleans donde, sin entrar demasiado en detalle, tuve una especie de epifanía, un despertar, que me aterrorizó pero también me forzó a tomar ciertas medidas. Me sentí bendecido y maldecido en Nueva Orleans. Tenía miedo de volver. Pero yo sabía que tenía confrontar mis miedos y por eso pedí que filmáramos la película en Nueva Orleans, para que yo pudiera pasar por esa catarsis. No sabía lo que podía pasar. Podía ir todo genial o podía ser un desastre. El primer día del rodaje, no me acordarba de los diálogos. Estaba aterrorizado, pero después empecé a trabajar con mucha más fluidez”.

    -¿En Nueva Orleans también había debutado como director?-

    “Sí, con la película ‘Sonny’. Ahí fue donde tuve aquella experiencia, algo muy misterioso que me pasó. Ahí fue donde tuve miedo y alegría al mismo tiempo”.

    -¿Y no nos puede contar qué pasó?-

    “¿Qué te puedo contar? Yo nací en Los Ángeles, California, pero puedo decirte que en cierto nivel, volví a nacer en Nueva Orleans. Fue algo muy místico que pasó y prefiero no tocar más el tema”.

    -¿Qué papel juega su familia en el poco tiempo que vive fuera de cámara?-

    “La familia es extraordinariamente importante, estoy con ellos todo el tiempo. Y una de las razones por las cuales estoy trabajando tanto ahora, es porque sé que cuando mi hijo menor empiece la escuela, dentro de un año, voy a quedarme quieto. Por eso trato de hacer lo más que pueda ahora”.

    -¿Qué significa, qué se va a quedar quieto? ¿Por eso se muda a Luisiana? ¿Piensa dejar la actuación?-

    “Bueno, no. No estoy en una posición como para tomarme esa clase de descanso. Pero quise decir que me gustaría quedarme más o menos en un mismo lugar si fuera posible, porque con la familia va a ser más difícil mudarme. Es todo lo que quise decir. Y cuando empiece la escuela, va a ser todavía más importante”.

    -¿Y cuando filma una película también piensa en lo que puedan pensar sus hijos en el futuro?-

    “No. Yo creo en el sistema de calificación y existe por una buena razón. Hago cine para todo el mundo, pero cuando hago una película como ‘Bad Lieutenant’ no espero que los chicos vayan a verla. Y creo que cualquier padre que los lleve a verla sería muy irresponsable”.

    -¿Y piensa ver este tipo de películas con sus hijos, cuando sean más grandes?-

    “Ah, cuando sean adultos, sí, Seguro. Creo que la mente adulta es muy diferente de la de un chico. Pero como dije antes, trato de hacer toda clase de cine, porque quiero conectarme tanto con los niños, como con los adultos”.

sc

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