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“No hago una película en función de querer ganar premios, sino de desempeñarme como una mujer versátil y productiva a la cual le gusta contar historias, así que no pienso en eso. Si llega a mi vida el galardón, lo apreciaré mucho, pero no es mi meta”, precisa la actriz de 35 años.
Los Ángeles, EU.- Hasta el momento, Hilary Swank ha ganado dos Oscar, y aunque se perfila como una de las posibles nominadas a los premios de la Academia para el siguiente año por su cinta Amelia, la actriz dice tenerle sin cuidado.
Esto luego de que Swank se impusiera a principios de semana como Mejor Actriz en los Hollywood Awards por el papel que interpreta de Amelia Earthart en la cinta dirigida por Mira Nair.
“Para mí, tener la oportunidad de hacer lo que más me apasiona en la vida, que es actuar, es más importante que ganar un premio.
“No hago una película en función de querer ganar premios, sino de desempeñarme como una mujer versátil y productiva a la cual le gusta contar historias, así que no pienso en eso. Si llega a mi vida el galardón, lo apreciaré mucho, pero no es mi meta”, precisa la actriz de 35 años.
La ganadora de un Oscar por Los chicos no lloran (Kimberly Peirce, 1999) y otro por Golpes del destino (Clint Eastwood, 2004), promueve en la ciudad de Los Ángeles su más reciente trabajo cinematográfico en el que encarna a Amelia Earhart, la primera mujer piloto que en la década de los 30 atravesó el Atlántico a bordo de una avioneta.
“Amelia para mí es un personaje entrañable, pues tuve la responsabilidad de revivir la historia de una mujer que no le pidió perdón a nadie por las decisiones que tomó a lo largo de su vida.
“Ella fue una mujer arriesgada a la que le gustaba la libertad. Hizo cosas que no eran comunes a las mujeres de su época y marcó un precedente de la mujer actual”, externa.
Swank luce radiante, su elegancia es perceptible y el vestido negro entallado que usa para la entrevista realza la fineza de figura. Eligió unos tacones Chanel para la ocasión y sus accesorios son sencillos.
Platicar con ella deja la impresión de que se está frente a una chica hermética e inteligente que cuida todo lo que sale de su boca.
Difícilmente sonríe a carcajada abierta y sólo bromea en contadas ocasiones, como cuando se le preguntó acerca de los besos que se da con Richard Gere y Ewan McGregor, su esposo y amante en la cinta.
“Sólo te puedo decir que no me la pasé nada mal…”, puntualizó la también actriz de La dalia negra, de Brian de Palma.
mo