- Recibe las últimas noticias suscribiéndote a nuestro Newsletter
- Cambiar email Política de privacidad
|
|
|
|
|
|
Salamanca, Gto.- Hace seis meses, Alejandro Ordaz Moreno se fue “¡feliz!” a estudiar un doctorado en la Universidad de Sevilla, España. “Hoy, en tierra ajena, vive su peor pesadilla”, aseguró su madre, Juana Isabel Moreno, de 50 años, residente en un céntrico barrio de Salamanca, 250 kilómetros al oeste de la Ciudad de México.
El estudiante guanajuatense perdió su libertad y tiene problemas de salud debido a la golpiza que recibió de policías que lo detuvieron. “Se queja que le duele mucho la cabeza”, añadió.
Alejandro está encarcelado desde el 8 de marzo pasado en Sevilla acusado de agresión contra la autoridad y homicidio en grado de tentativa.
El problema legal que enfrenta es consecuencia de una confusión, aseguró Juana Isabel Moreno, al narrar que su hijo se resistió a ser detenido cuando los policías vestidos de civil lo interceptaron fuera de un bar porque consideró que intentaban secuestrarlo.
Alejandro fue detenido por dos agentes, un hombre y una mujer “encubiertos” de la Policía Nacional de España, al salir de un bar en estado de ebriedad, por un reporte de acoso.
El problema
Cuando los agentes revisaban sus documentos, Alejandro trató de agredir a la mujer policía pero su compañero intervino y lo golpeó. Las autoridades acusan al estudiante de haber despojado a la policía de su arma, apuntarle y accionar el gatillo, pero la pistola tenía puesto el seguro.
El 27 de septiembre de 2007, Alejandro viajó a España, para cursar un doctorado de Energías Renovables en la Universidad de Sevilla, becado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) de México.
Dijo que volvería en agosto para casarse con Rocío Lizárraga, una estudiante de maestría de la Facultad de Ingeniería Mecánica Eléctrica de la Universidad de Guanajuato.
“El templo está reservado para el último sábado de agosto próximo, el salón de fiestas ya se contrató y está listo el vestido de la novia, pero no sabemos qué va a pasar…, añadió la madre sin contener las lágrimas.
Triste festejo
El 17 de abril, Alejandro cumplirá 28 años. “Nunca me imaginé que le fuera a pasar eso; es un estudiante de primer nivel, buen muchacho”, aseguró Juana Isabel.
El padre del estudiante, Esteban Ordaz Granados, un policía ministerial, viajó a Sevilla para estar cerca de Alejandro, mantenerse al tanto de su salud y seguir el proceso legal.
En su más reciente carta, Alejandro alienta a su madre pero se queja de fuertes dolores. “Tiene diez suturas en la cabeza, se queja que le duele mucho”, añadió la mujer, quien está dolida y frustrada de no poder hacer nada.
“Quisiera que un médico de fuera de la prisión lo atienda”, comentó. Agregó que le preocupa su esposo, porque está diabético y los corajes le afectan demasiado.
Defensa y apoyo
Desde la prisión, Alejandro difundió una carta por Internet en la que se queja de la justicia española y pidió ayuda al gobierno de Guanajuato, a la Universidad de Guanajuato, a la Procuraduría de los Derechos Humanos y al Presidente de la República.
Sus compañeros ofrecieron viajar a la ciudad de México para protestar frente a la embajada de España. En tanto el gobierno de Guanajuato aportó 3 mil 500 euros (unos 52 mil pesos) para la defensa legal y el traslado del padre, a quien se le autorizó un permiso de tres meses con goce de sueldo.
La directora general de Atención a Comunidades Guanajuatenses en el Extranjero, Susana Guerra, manifestó esta semana que mantiene contacto con el defensor, Jaime Passola Utrilla, y con representantes de la cancillería mexicana en España para que la defensa se apegue a derecho y el estudiante pueda obtener la libertad bajo fianza para que reanude sus estudios.