- Recibe las últimas noticias suscribiéndote a nuestro Newsletter
- Cambiar email Política de privacidad
|
|
|
|
|
|
El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, firmó anoche la ley que deroga la pena de muerte en ese Estado, que se convierte en el decimoquinto que no aplica el castigo capital y el segundo en prohibirlo desde que se reinstaurara en 1976 por la Corte Suprema.
“Ésta ha sido la decisión más difícil de mi carrera política”, dijo el demócrata, partidario de la pena capital, tras convertir en ley el proyecto de abolición.
No obstante, señaló, no confiaba “en un sistema de justicia criminal que es el árbitro final cuando se trata de decidir quién vive y quién muere. Si el Estado va a asumir esta enorme responsabilidad, el sistema que imponga la pena de muerte debe ser perfecto y no puede equivocarse nunca”, agregó.
cm