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Poseer armas de fuego es un derecho en Estados Unidos que está protegido por la segunda enmienda constitucional y se calcula que en el país hay entre 200 y 250 millones de armas en poder de ciudadanos particulares.
Washington, EU.- Dos ataques indiscriminados con armas de fuego se han saldado con al menos 14 muertos en menos de 24 horas en EU, un país donde las ventas de armas de armas fueron este año superiores a las de 2008 y donde la Asociación Nacional del Rifle tiene un poder extraordinario.
Según el Departamento del Tesoro, en la primera mitad de este año las recaudaciones de impuestos sobre la venta de armas fueron un 42 por ciento superiores a las de igual período de 2008, y las recaudaciones por la venta de municiones un 29 por ciento mayores.
La tendencia parece que es seguir haciendo acopio tanto de armas como de munición, como lo demuestra la escasez de balas en las armerías y la obligada espera para conseguir las armas encargadas.
Poseer armas de fuego es un derecho en Estados Unidos que está protegido por la segunda enmienda constitucional y se calcula que en el país hay entre 200 y 250 millones de armas en poder de ciudadanos particulares.
Los fabricantes de balas, según un reciente artículo del diario "The Washington Post", indican que una de las razones de la escasez de munición es "la prolongación de las guerras en Afganistán e Irak, que ha incrementado la demanda de componentes de las balas como el cobre y el bronce".
Las armerías en todo el país padecen una escasez -y los compradores un alza de precios- de todo tipo de munición desde las balas calibre 22, baratas, que se usan principalmente para la práctica de tiro al blanco, hasta las balas de 9 milímetros, huecas, que se compran para defensa del hogar.
Mike OConnell es un buen ejemplo de ello. Es un militar retirado de 53 años que vive en Woodbridge, Virginia, y posee una pistola Bersa 380 y lleva ocho semanas esperando que le llegue una pistola Ruger 22 que encargó y por la cual hizo ya un depósito de 90 dólares.
Mike, que consiguió el permiso para portar armas "on line" después de un cursillo realizado también por internet, sabía que la pistola iba a tardar, pero no contaba con tener que esperar incluso para comprar balas.
"O no las encuentras o te cobran un disparate", dijo a Efe este hombre que destacó que, "por una caja de 20 balas calibre 380, el armero me quería cobrar 50 dólares".
Y es que las balas escasean.
En un año de recesión económica, pérdidas de empleo, ejecuciones hipotecarias y desalojos, los propietarios de armas de fuego han comprado unos 12.000 millones de balas desde octubre de 2008, comparado con un rango de 7.000 a 10.000 millones en años normales, según la Agencia del Gobierno que controla el Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF).
Por supuesto, hay quien se queja de que el acceso sea tan libre.
Lo sucedido ayer en la base de Fort Hood demuestra "el mortífero poder" de que las armas de fuego estén "disponibles para cualquier persona, ya sea militar o civil", dijo a Efe Mandy Wimmer, del Centro sobre Política para la Violencia.
Para Wimmer, "la respuesta a la violencia con armas de fuego no está en que haya más armas de fuego".
Igualmente, la Campaña Brady, que toma su nombre por Jim Brady, ex portavoz de la Casa Blanca herido en el atentado contra el presidente Ronald Reagan en 1981, y promueve el control absoluto de la tenencia de armas, volvió a destacar la "horrible epidemia" de violencia armada que sacude EE.UU.
Las estadísticas de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), muestran que los delitos violentos en Estados Unidos están en sus niveles más bajos en dos décadas, pero los dueños de armas están alarmados por diversas razones y eso ha incentivado la demanda.
"Es el resultado del huracán Katrina (2005) y el desorden civil que le siguió. Es el efecto de la amenaza terrorista", sostuvo Wayne LaPierre, vicepresidente de la Asociación Nacional del Rifle (NRA por su sigla en inglés), el mayor grupo de cabildeo de los compradores y vendedores de armas de fuego.
"La gente teme que los políticos los atacarán", añadió. "La gente tiene sospechas, y son justificables", dijo en unas declaraciones colgadas en su página web en relación con preguntas sobre la escasez de balas y armas.
Las sospechas responden en muchos casos al temor de que el gobierno del presidente Barack Obama promueva leyes que restrinjan la tenencia de armas de fuego o, aún peor, que empiece la confiscación.
Sin embargo, Obama, como presidente ha mencionado poco el control de armas, y lo poco que ha hecho acerca de este asunto ha sido en defensa del derecho a la posesión de armas por parte de ciudadanos privados.
mo