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Diariamente y en cualquier lugar usted está expuesto a estos organismos, pero en personas con un sistema inmune débil son fatales
Cualquier persona está expuesta a tener infecciones por hongos. Algunas de ellas no representan un grave peligro, pero otras son capaces de cobrar la vida o dejar secuelas neurológicas permanentes, ante ello, el reto de su atención es muy alta por el desconocimiento de los médicos respecto a sus síntomas y tratamiento, explica Rubén López Martínez, jefe de la Sección de Micología Médica de la Facultad de Medicina de la UNAM.
Los hongos son complejos, no son vegetales ni animales, están catalogados en un reino propio; cuentan con una gran capacidad de adaptación y por eso proliferan en cualquier ambiente, lo mismo en una cueva a cientos de metros de profundidad que en los pulmones, hígado o cerebro del humano.
Las infecciones por estos organismos son una causa muy importante de enfermedad en México, pero al tema no se le ha dado la importancia que merece, muchos diagnósticos se escapan por un desconocimiento de la micología médica, enfatiza López Martínez.
Leves y mortales Existen dos tipos de clasificación de las infecciones por estos agentes. Las superficiales como es el pie de atleta, la onicomicosis (uñas amarillas y quebradizas) y la tiña, que si bien son molestas y dan una apariencia poco estética, no son un riesgo a la salud, indica el especialista con más de 40 años dedicados a la micología.
En cambio, las más peligrosas son las tipo subcutáneas y las sistémicas, en ellas los hongos que las provocan son capaces de penetrar músculo, hueso, capa de grasa; o bien, afectar cualquier clase de órgano y tejido al mismo tiempo, señala López Martínez, también catedrático de la UNAM.
Las personas en mayor riesgo ante este tipo de agentes infecciosos son aquéllas con un sistema inmunológico debilitado, entre ellos figuran: pacientes de VIH, transplantados, aquéllos sometidos a tratamiento de cáncer y quienes consumen antibióticos indebidamente.
La forma de ingreso de los hongos es, en la mayoría de los casos, por vía aérea, a través de los pulmones, “estos microscópicos organismos se hallan en cualquier lugar, en la casa, hospital, centros de trabajo y lugares de entretenimiento; habitualmente el sistema inmunológico los elimina sin mayor problema, pero aquéllos con defensas debilitadas pueden no lograrlo y enfermarse”, acota el especialista de la UNAM.
Entre las enfermedades sistémicas más graves está la mucomicosis, que afecta a las mucosas de la nariz en un principio, pero si la persona cuenta, por ejemplo, con una diabetes mal controlada, en dos semanas la totalidad de su tejido facial estará afectado, y en un par de días más el cerebro, posteriormente sobreviene al muerte. De allí que sea considerada una de la más fulminantes, advierte, López Martínez.
Otro caso es la criptococosis, este hongo está habitualmente en el suelo, y afecta en forma importante al cerebro y médula espinal, provoca visión borrosa, confusión y dolor de cabeza, explica el micólogo universitario, quien afirma que en el caso de la neumocistosis, tiene síntomas similares a la neumonía, por lo que llega a confundirse.
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