Imparable la inflación en la Eurozona, alcanza nuevo récord
Bruselas, Bélgica.- Empujada sin cesar por el alza de los precios del petróleo, la inflación de la Eurozona alcanzó el 4% interanual en junio, un nuevo récord desde la creación de este espacio en 1999 que refuerza los argumentos del Banco Central Europeo (BCE) para subir sus tasas de interés.
30-Junio-2008 (10:17 a.m.)

El récord de 4% en junio en la Eurozona (compuesta por 15 países) supera el anterior de 3,7% establecido en mayo, según una primera estimación publicada el lunes por la oficina de estadísticas europea Eurostat.
"Es una mala cifra, es un tema de gran preocupación", dijo el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, quien pidió "mucho cuidado en las respuestas ante la situación" para evitar "una espiral inflacionista".
Según los economistas, que recalcularon la inflación teórica antes de 1999 en los países que integran hoy en día la zona euro, el índice de precios al consumidor evoluciona incluso a un nivel récord desde inicios de los 90.
En ciertos países, el alza superó ampliamente el 4%: España registró una inflación de 5,1%, su nivel más alto en once años y medio, y en Bélgica llegó a 5,8%, récord de los últimos 24 años.
La inflación se vio impulsada al alza por el aumento de los precios del petróleo, que superaron por primera vez el jueves pasado el umbral de los 140 dólares en Londres y Nueva York, y de los alimentos.
Esta alza de los precios al consumidor está muy por encima del límite tolerado por el Banco Central Europeo (BCE), cuyo objetivo a mediano plazo para la zona euro es una inflación levemente inferior al 2%.
La inflación en la Eurozona supera ese techo desde septiembre de 2007.
Esta situación ha provocado protestas y manifestaciones en toda Europa, en particular entre los sectores más afectados por el alza de los precios del combustible, pero también entre los consumidores que ven reducido su poder adquisitivo.
El nuevo récord de junio debería motivar una reacción del BCE en su reunión del Consejo de gobernadores esta semana en Francfort.
En efecto, y tras un año de status quo, el BCE se apresta a subir el próximo jueves sus tasas de interés para combatir los riesgos cada vez mayores que crea la fuerte inflación en la eurozona.
"Podríamos decidir mover nuestras tasas levemente", en ocasión de la reunión del Consejo de Gobernadores del BCE, dijo en ese sentido el pasado miércoles el presidente de la institución, el francés Jean-Claude Trichet.
La principal tasa del BCE se sitúa en 4% desde hace un año y, según los analistas, podría ser revisada a 4,25%.
"Esta nueva cifra sorpresiva debería mantener al BCE en estado de alerta elevada", indicó el economista Laurent Bilke, del banco de inversiones Lehman Brothers.
Según el analista Christoph Weil, del banco alemán Commerzbank, la inflación seguiría subiendo en los próximo meses, lo que "no calmaría las preocupaciones del BCE sobre el índice de precios al consumidor".
Pero el alza de las tasas de interés es objeto de controversia ante las nuevas señales de desaceleración económica en el continente.
La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, declaró el domingo "no estar convencida sobre la pertinencia de aumentar de manera significativa" la brecha entre las tasas de interés norteamericana, que giran en torno del 2%, y las europeas, a casi el doble.
De su lado, el comisario Almunia pidió ""no crear nuevas distorsiones" y "tener cuidado para evitar una espiral inflacionista, efectos secundarios".

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