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Si se pretende enseñar a personas a que respeten a su prójimo, se deben proveer modelos y ofrecer una educación que fomente una postura favorable al respecto
El estaounidense Howard Gardner es conocido en el ámbito de la psicología y la educación por sus avanzadas investigaciones sobre las capacidades cognitivas del ser humano.
En 1983, formuló la famosa teoría de las “inteligencias múltiples” (lingüística, lógica-matemática, corporea/ kinésica, visual/espacial, musical, interpersonal, intrapersonal y naturalista).
Desde entonces ha escrito una basta cantidad de libros, todos basados en sus investigaciones sobre el origen del pensamiento y los engranajes de la mente humana.
Gardner, profesor de psicología de la Universidad de Harvard y de neurología en la de Boston, es considerado uno de los más notables psicólogos del mundo.
Aprovechando…
Y dicho sea de paso: su interés por la psicología nació en Howard en el momento que un tío le regaló un libro sobre psicología, cuando era apenas un adolescente, lo que demuestra la manera en que ciertos actos, encuentros, palabras, a primera vista intrascendentes, pueden cambiar o influir —para bien o para mal— en toda una vida.
Mentalidades requeridas
En su reciente libro “Five minds for the future” (Las cinco mentes del futuro, editorial Paidós), explica las capacidades cognocitivas que debería tener el ser humano para enfrentar el presente siglo, pues serán las más solicitadas en el mundo laboral.
Estas mentes representan las habilidades y predisposiciones que deberíamos desarrollar. Para lo cual necesitamos recurrir a inteligencias específicas, solas o en combinación con otras. Así, por ejemplo, la mente respetuosa recurre especialmente a la inteligencia interpersonal, mientras que la mente ética requiere de la inteligencia lógica (Tema: inteligencias múltiples).
Considero de interés invitar a los nuevos profesionistas –y a todos en general– a reflexionar sobre los hallazgos de Gardner, con la finalidad de empezar a desarrollar estas mentes, o bien, para fortalecerlas.
1.- Mentalidad disciplinada Gardner señala que en la mayoría de las escuelas se enseñan sólo contenidos que se deben aprender de memoria.
Afirma que los contenidos son invenciones del ser humano; y por tanto, el cerebro no está preparado para aprenderlos de manera intuitiva. La educación, entre más centrada se encuentre en la memorización de contenidos y lejos de una forma de pensar disciplinada, más anacrónica será.
Es decir, el tipo de enseñanza “qué personaje siguió a qué personaje, en qué año pasó tal cosa, cuántos planetas hay en el sistema solar”, no es un pensamiento disciplinado y por tanto es inadecuado.
Para lograr el pensamiento correcto los estudiantes deben comprender lo que se les está enseñando. Y entonces hacerlos practicar y practicar.
Recuerdo que cuando se le preguntó a Itzhak Perlman (el notable violinista) sobre cuál había sido la frase más significativa en su vida, contestó: practica, practica, practica. Y a esto se refiere el investigador.
2.- Mentalidad sintetizadora La síntesis es necesaria para unir cosas que se encuentran dispersas, pero que una vez juntas cobran un sentido desconocido. Es la mentalidad de Charles Darwin la que se requiere. El pensamiento sintetizador percibe que estamos inundados de información.
Como muestra, un botón: Gardner señala que si se busca la palabra “evolución” en Internet se puede pasar toda la vida leyendo fuentes secundarias, muchas de ellas de cuestionable valor, por lo que se necesita de un criterio formado para decidir a qué poner atención y qué ignorar.
En una conferencia un docente entre el público levantó la mano y preguntó a Gardner: “¿No es acaso sintetizar lo que han hecho los profesores desde siempre?”. “Creo, al igual que usted, que hemos estado en el negocio de sintetizar por años, pero no nos hemos dado cuenta ni nos hemos puesto a pensar en lo importante que es y en cómo podemos ayudar a otras personas a convertirse en mejores sintetizadores”, contestó.
3.- Mentalidad creativa Es la personificada por Einstein en las ciencias, y por Virginia Woolf en las artes. Las personas creativas son aquellas a quienes se les ocurren cosas nuevas, las cuales con el tiempo son aceptadas.
El autor considera que no se puede ser creativo sin dominar al menos una disciplina, arte u oficio: “La ciencia cognitiva nos enseña que, en promedio, toma alrededor de 10 años dominar un oficio”. Los creativos toman oportunidades, asumen riesgos, no tienen miedo a caerse y son ellos mismos los que se levantan y se preguntan: ¿qué puedo aprender de esto?
Gardner comenta: “Es más fácil prevenir que alguien sea creativo, a hacer que alguien lo sea; pero ¿cómo se previene? Diciéndoles a alumnos que hay sólo una respuesta correcta y castigando si es que se contesta la respuesta incorrecta. Eso no fomenta la creatividad, más bien la destruye”.
La mentalidad creativa, dice, cambia con sus trabajos la forma de pensar y de actuar de quienes los rodean, es la que ve lo que otros no perciben, por eso mismo es, en ocasiones, tan criticada, subvaluada hasta desdeñada.
4.- Mentalidad respetuosa El desarrollo de este pensamiento recae, en mucho, en los educadores: si se pretende enseñar a personas a que respeten a su prójimo, se deben proveer modelos y ofrecer una educación que fomente una postura favorable al respecto. Es necesaria la autoridad moral.
Aprender a vivir con otros, es uno de los pilares que considera la UNESCO en la ecuación de este siglo, y es precisamente la mentalidad que refiere el investigador: dar prioridad al respeto por esas personas que tienen un origen y creencias distintas de nosotros y esperar que ellas devuelvan la misma actitud.
5.- Mentalidad ética Gardner comenta: “Una mentalidad ética no dice: ¿cómo debo comportarme (Howard) con otras personas? Lo que sí dice es: Yo soy un trabajador, en mi caso un profesor, escritor, científico y soy un ciudadano, en mi caso, de mi universidad, de mi comunidad, de mi nación, de todo el mundo. Entonces, ¿cómo debería comportarme?”.
Una persona con esta mentalidad, puede pensar de sí en forma abstracta. Primero se cuestiona: ¿qué tipo de persona quiero ser? ¿Qué clase de estudiante o trabajador? ¿Qué clase de ciudadano? Luego continúa: ¿cómo sería el mundo si todos se comportaran como yo lo hago? Finalmente vive conforme a sus respuestas, incluso cuando está en juego su propia conveniencia.
La mente y Wall Street
En una ocasión le preguntaron a Gardner cuál es la mejor mentalidad para afrontar la crisis económica mundial. A lo que contestó: “La mentalidad ética es esencial si estamos por esquivar las malas prácticas f inancieras que dominaron Wall Street, también, la mente sintetizadora, pues necesitamos entender qué ocurrió y por qué, con gente sana y poderosa, ansiosos de ganar dinero, y con gente pobre que tenía muchos préstamos. Sólo si entendemos qué ocurrió, hay una posibilidad razonable de ordenar el mundo de una mejor forma”. Y creo que tiene razón.
Programa Emprendedor Tec. de Monterrey
Campus Saltillo
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