Hoy es 1 de diciembre del 2008
» Ver clima
Publicidad

Envia este artículo a un amigo

Deseo recibir una copia en mi correo electrónico
Descarga esta nota a tu computadora:

Súplicas al amor

Las protagonistas creadas por Verdi, Puccini y Shakespeare, tomaron forma en el canto de Claudia Martín

Por: Quetzali García
18-Agosto-2008
Tags relacionados: suplias de amor, teatro, verdi
vota:
| Existen  
votos

Los creyentes, uno que otro fiel muy persignado, personas ávidas de milagritos y hasta los pecadores frecuentes, dejaron su lugar en el templo San Juan Nepomuceno para que los enamorados de la ópera conocieran la historia detrás de las súplicas de las “chicas malas” del género.

Las notas del pianista Rosendo Cárdenas acompañaron la desdicha de las plegarias que emitía la soprano Claudia Martín del Campo, pues Violeta, Tosca y Desdémona tomaron prestada la excelsa voz de la artista para rogar una vez más el perdón.  

Las protagonistas, inspiración de Guissepe Verdi, Giaccomo Puccini y Shakespeare, toman forma en el canto de Claudia Martín y se deslizan por el templo haciendo un hueco en el corazón de quienes embelesados por la fragilidad del amor y la vida, escuchan religiosamente el canto de la soprano.

Intriga y muerte

El dolor y la duda se convierten en celos para Otelo, veneno que segregado por el odio mata (literalmente) a Desdémona. En el fragmento de una de las obras más emblemáticas de Shakespeare, retomada por Giuseppe Verdi, las tristes razones que tenía Desdémona para amar a alguien llegan a su fin.

Confundido por Yago, Otelo  toma la funesta decisión de matar a su esposa. Dicen que la muerte se presiente y Desdémona desde su lecho de muerte invocó la paz: “¡Deh, calma, oh Ciel, nel sonno!”.

¿Injusticia divina?

Los celos infundados dejaron en el público un nudo en la garganta, que con los primeros acordes del intenso drama de Giaccomo Puccini se fue disolviendo poco a poco en el exhorto que hace Tosca. Un reclamo de conciencia al creador en el que la siempre correcta y bondadosa dama pregunta: “¿Por qué en la hora del dolor me pagas así, Señor?”.
Con cariño para quienes mueren de amor

Violeta ha recibido una carta donde se anuncia su final feliz, demasiado tarde para ella pues ha perdido la esperanza. Se inicia aquí la bellísima aria “Addio del Pasato” donde Violeta la cortesana antes liberal y desenfrenada, pero de la que sólo queda un despojo, dice adiós a la vida y pide perdón por sus pecados.

“Ni flores ni lágrimas tendrá mi tumba. Ni Cruz con mi nombre, cubrirá en ella mis huesos”, entona Claudia Martin con un lenguaje melódico que inunda el recinto con la añeja soledad que su voz imprime en cada verso.

La soprano dedicó la penúltima pieza a las personas enfermas de Sida, quienes por amor están muriendo o se tienen que separar de su pareja por la enfermedad.  


El furor de los aplausos que obtuvo el conjunto de piano y voz fue paralelo al sentimiento con el que Violeta se despidió de la vida.

Déjanos tu comentario

Estimado Usuario:

Vanguardia defiende irrestrictamente el derecho a la libertad de expresión cuando esta no lesiona, ofende o maltrata la integridad de las personas. Cualquier opinión con comentarios y/o palabras impropias será eliminado, no solamente de la lista de comentarios, sino también serán bloqueados por el sistema los correos electrónicos desde donde se envían, por lo cual quedaría sin efecto cualquier solicitud de información que se haya hecho sobre los servicios que ofrecemos o cualquier suscripción que planee realizar a futuro. Sus comentarios son valiosos para nosotros, hágalos responsablemente.

» Antes de comentar te sugerimos leer la siguiente información dando clic aquí

Condiciones para opinar en nuestros espacio

1.- Te invitamos muy cordialmente a participar en este espacio que esta abierto para ti. Para hacerlo deberás reguistrarte con un nombre y correo electrónico verídico y aceptar responsabilidad plena por las opiniones vertidas.

2.- RESPETO: Queda prohibido el uso de palabras altisonantes, agravios, insultos, malas palabras, amenazas de cualquier índole, insinuaciones difamatorias hacia cualquier persona y/o institución, lenguaje ofensivo, obsceno, sobrenombres de mal gusto, mensajes de violencia o aseveraciones que lastimen la integridad de terceros.

3.- EDICION: El periódico Vanguardia asegura el respeto irrestricto y total a la libertad de expresión de todo usuario que participe en nuestros espacios de opinión. Se reservará el derecho de editar o eliminar mensajes o usuarios que contravengan las disposiciones vertidas en el punto número 2.

4.- CONTENIDOS: El contenido de los comentarios aquí vertidos, previa autorización, pueden ser copiados, reproducidos o distribuidos, siempre y cuando sin ninguna excepción se nombre como fuente al periódico Vanguardia y/o www.vanguardia.com.mx. Queda terminantemente prohibido modificar cualquier contenido a la hora de ser copiado, reproducido o distribuido en otro medio impreso o sitio en internet.

5.- El periódico Vanguardia y / o www.vanguardia.com.mx no se hacen responsable por los comentarios vertidos en este espacio, mismos que tampoco reflejan el criterio editorial, ideología u opinión de este medio impreso y online. Los comentarios vertidos son responsabilidad de las personas que los emiten.

6.- Nos interesan tus comentarios y opiniones: blogs@vanguardia.com.mx

¿Eres usuario nuevo? Registrate Aqui

Comentarios
  • Sin Comentarios.

  • Lo más leido
    • Rango
  • Lo Último
Publicidad