Seis décadas escuchándola Omara Portuondo
A punto de cumplir 78 años, la ‘novia del feeling’ se ha consagrado como una de las cantantes más completas de Cuba
Por: EFE13-Octubre-2008

La diva de Buena Vista Social Club continúa regalando su voz, que le canta con igual sentimiento al amor y al abandono, a ritmo de bolero, rumba o el son que le toquen. Alguna vez, el crítico Luis Martín afirmó que “Omara es la enormidad de la canción de los últimos años en la isla más indómita del Caribe” y muchos melómanos la han comparado con cantantes de la talla de Ella Fitzgerald, Lean Horne o Sarah Vaugahn.
Con seis décadas dedicadas a la música, Omara Portuondo ha sido cortejada por músicos y fanáticos, y ella lo agradece con un disco, “Gracias”, que saldrá a la venta en estos días, un poco antes de que, el próximo 29 de octubre, cumpla 78 años.
“Gracias a todo el mundo que me ha ayudado a llegar hasta aquí”, declaró Omara ante el numeroso público que fue a escuchar algunos de los 13 temas de su nuevo disco, en su última gira internacional, en donde dio muestras de su vitalidad y su fibra artística.
En este tiempo, ha alcanzado la cima de la fama y la popularidad, y la brillantez de sus interpretaciones le han valido los sobrenombres de “diva del Buena Vista Social Club” y de “novia del feeling (sentimiento)”, lo que no impidió a la cantante interactuar con las nuevas tendencias del panorama musical de Cuba.
Ella misma asegura ser “la representante de la cultura cubana”. Y es que Omara, una de las cantantes más completas de la isla, impone por igual un brillante sello al interpretar un son, la expresión musical tradicional de Cuba, una guaracha, una guajira, un romántico bolero, o una elegante rumba.
Desde que empezara su carrera, la cubana ha forjado rápidamente una trayectoria con carácter propio. Aunque su música ha tenido influencias de otros ritmos, Omara ha hecho la suya particular, que fue bautizada como “feeling”, una versión cubanizada del ritmo brasileño “bossa nova” con influencias del jazz estadounidense.
Larga trayectoria
Con su amplio registro vocal y su timbre comparable al de una cascada cristalina, Omara Portuondo, también conocida como la “Edith Piaf de Cuba”, se ha paseado por los escenarios del mundo.
Omara nació en el barrio de Cayo Hueso de La Habana, su madre pertenecía a una familia española rica y se esperaba de ella un casamiento que la uniera a otras familias de la sociedad. En cambio, escapó con el hombre que amaba, un jugador de beisbol del equipo nacional cubano. Y creció escuchando las canciones que entonaban sus padres durante las fiestas.
“Nací para cantar, ya de pequeña lo vaticinaron mis padres”, ha asegurado la cantante en numerosas ocasiones.
Debe mucho a sus progenitores que fueron los primeros en presentir que su camino era la música, una trayectoria en la que destacan sus primeros pasos por la década de los años 40 como bailarina en el famoso club Tropicana, luego en el grupo Loquibambia, cuando fue descubierta por el pianista Frank Emilio Flynn.
En aquella época, Omara Portuondo Peláez, su nombre completo, y su hermana mayor Haydée, junto con músicos como César Portillo de la Luz y José Antonio Méndez, se reunían para interpretar música cubana, bossa nova y jazz.
En 1950 Omara fue integrante de la Orquesta Anacaona y salió para México a integrar el cuarteto de Facundo Rivera. Dos años más tarde su hermana y ella se incorporaron al cuarteto vocal femenino Las D’Aida, junto a otras cantantes como Elena Burke y Moraima Secada, bajo la dirección de Aida Diestro. Fue Aida quien descubrió a Omara sus verdaderas condiciones musicales y le enseñó a interiorizar los temas y a transmitir el contenido de cada canción. Con Las D´Aida grabó un single junto a Lucho Gatica y compartió escenario con figuras de la talla de Pedro Vargas, Nat King Cole, Edith Piaf, Rita Montaner, Bola de Nieve y Benny Moré.
La experiencia duró 15 años, con numerosas giras por América y su álbum debut en solitario, “Magia Negra” incluidos, hasta que la menor de las hermanas Portuondo decidió iniciar su carrera como solista.
Pronto fue reconocida como una gran cantante y se produjo en países como Francia, Japón, Bélgica, Finlandia y Suecia. Omara realizó muchas grabaciones a lo largo de las dos décadas siguientes; pero entre las mejores se encuentra un álbum que grabara con Adalberto Álvarez en 1984 y dos álbumes realizados para el sello español Nubenegra: “Palabras” y “Desafíos”.
No obstante, tuvo su oportunidad de saltar al mercado internacional en 1996, gracias al guitarrista estadounidense Ry Cooder, quien contó con ella para el álbum “Buena Vista Social Club”, un disco que reunió a un grupo de leyendas de la música tradicional cubana.
Tras el primer álbum del célebre proyecto musical, Omara apareció en tres discos de la serie, siendo el tercero, dedicado a ella, el que la coloca definitivamente en el punto más alto de su carrera.
De cuando en cuando, la diva abre un hueco en su agenda de presentaciones artísticas en Cuba y el extranjero para colaborar en otras grabaciones como “Cuba le Canta a Serrat” (2005), homenaje al cantautor español Joan Manuel Serrat, o bailando y cantando la conga “Libertad Desde mi Tierra” con el joven musicólogo cubano Joe Gillián.
En total, Omara ha grabado 23 álbumes, algunos de ellos como “Flor de Amor”, en el que rinde homenaje a Celina González, una gloria de la música campesina cubana, que recibió el premio “Bilboard” de la música Latina 2005 en la categoría de Mejor Álbum Tropical.
Actualmente, Omara vive en un apartamento en frente del Malecón en La Habana, con una vista magnífica al mar. Ella sigue siendo un extravagante rasgo en la escena musical, cantando regularmente en el Tropicana, el Delirio Habanero y el Café Cantante, siempre que sus numerosas giras internacionales se lo permiten.

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