• » Conectate
  • » Registro
  • Edición Impresa
  • Móvil
  • Newsletter
  • Vanguardia para llevar
    Llévate todas las noticias del momento con V para llevar, la edición que te ofrece Vanguardia para que imprimias
  • » CLIMA
  • Hoy es 7 de noviembre del 2009
TAMAÑO DE LA LETRA:
| Compartir
Pulicado en la edición impresa

Luces y sombras: Ley de Fomento para el Libro y la Lectura

  • vota:
     |  Existen  
     votos
  • Sylvia Georgina Estrada
  • 18-Junio-2008
Tags Relacionados: ley del libro, fomento
  • La llamada ley del libro continúa en espera, causando desconcierto a libreros y lectores

    México es un país en donde el 70 por ciento de sus habitantes no lee, en donde existe una librería por cada 100 mil mexicanos y en el que a pesar de tener la industria editorial más grande en América Latina, apenas se lee medio libro por habitante al año.Estas cifras de la UNESCO son sólo una parte del sombrío panorama de la lectura en el país, a la que se le suman la impunidad de la piratería, la escasa formación de lectores en las escuelas primarias y la falta de estímulos fiscales para editores y libreros.

    Para contrarrestar estas cifras alarmantes, se aprobó el pasado 30 de abril la Ley de Fomento para el Libro y la Lectura, que busca “hacer accesible el libro en igualdad de condiciones en todo el territorio nacional para aumentar su disponibilidad y acercarlo al lector”. Además dispone que “toda persona física o moral que edite o importe libros estará obligada a fijar un precio de venta al público. El editor o importador fijará libremente el precio de venta al público, que regirá como precio único”.

    Pero no sólo es una ley de precio único, otro de sus objetivos es “propiciar la generación de políticas, programas, proyectos y acciones dirigidas al fomento y promoción de la lectura; fomentar y estimular la edición, distribución y comercialización del libro y las publicaciones periódicas; fomentar y apoyar el establecimiento y desarrollo de librerías, bibliotecas y otros espacios públicos y privados para la lectura y difusión del libro”.


    Falta información

    Hace casi dos meses que fue aprobada la ley, pero aún no ha sido publicada en el Diario Oficial de la Federación, y mucho menos ha sido explicada a los involucrados: libreros y lectores.

    Al menos así sucede en Saltillo, en donde las librerías locales no cuentan con la información sobre cómo impactará la ley en sus procesos de ventas.

    “Aunque nosotros desconocemos los términos particulares en que consiste la ley, lo consideramos benéfico, porque creo que el objetivo principal es alentar la lectura. Esperamos que beneficie a los lectores y también a quienes nos dedicamos a la venta de los libros”, expresó Juan Torres López, responsable de compras y ventas de la librería Zaragoza, la más antigua de la ciudad.

    Contento por esta iniciativa, Torres López señaló que las editoriales tienen predilección por las grandes cadenas, que compran libros por cientos o miles, mientras que las pequeñas librerías acaso pueden comprar un pequeño número de ejemplares, por lo que ni siquiera obtienen descuentos o el pago diferido de los libros.

    Reconoció que desconocen cómo se vaya a manejar el traslado, pues es el transporte de libros el que genera que aumenten los costos.
    Tijuana es distinto al lo que cuesta que el material llegue aquí a Saltillo. Entonces no sabemos si en todas partes debe costar lo mismo, si las editoriales van a tener que hacer algo para amortizar ese costo del flete.

    “Necesitamos conocer en detalle la ley. Pero creo que la ley es para un beneficio general y no para particulares, en ese sentido creemos que este beneficio nos alcanzará a todos. Esto viene a beneficiar, a regular los costos de los libros”, finalizó.

    Diana González, que lee un promedio de dos libros al mes, espera que con esta ley se amplíe la oferta literaria de la ciudad.
    “No sólo hay muy pocos títulos para escoger, además son caros. Si uno compra un libro en Saltillo le sale hasta 50 pesos más caro que si se compra en Monterrey.

    “La verdad es que sí voy a librerías como Gandhi porque puedo obtener mejores descuentos que en Saltillo, no sé si el precio único de verdad va a servir para que los libros sean igual de baratos o si, por el contrario, en todos lados vamos a tener libros caros”, cuestionó.


    Escepticismo

    El escritor Gustavo Sainz, quien fue editor literario de Joaquín Mortiz y Grijalbo a lo largo de 20 años, piensa que a pesar de las buenas intenciones, la ley no se va a imponer.

    “Las librerías como Gandhi venden mucho porque dan todo el producto con un 20 por ciento de descuento y las librerías chiquitas no venden porque lo tienen que vender al precio fijado, porque si dan descuento no ganan nada, pero en realidad eso no es verdad.

    “Cuando las editoriales eran pequeñas e independientes como Joaquín Mortiz, ésta le podía dar crédito a una librería para que le pagara en 90 días o en un año, no importaba. Pero la editorial Planeta si te vende libros los tienes que pagar al contado, de inmediato, entonces la librería no compra muchos libros, tal vez 3 ejemplares de cada uno y una empresa grande como Gandhi puede comprar más y tener mejores descuentos.

    “Si el libro cuesta lo mismo en todas partes lo que va a pasar es que las grandes librerías seguirán vendiendo, pero las chiquitas desaparecerán”, sentenció el autor de “Gazapo”.


    La ley no es inmediata

    Lo cierto es que la publicación de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro en el Diario Oficial de la Federación no significa que los precios de venta de los libros cambiarán de un día para otro, ni que en las librerías de todo el país se exhibirán precios únicos.
    Aunque el lema legislativo estipule que la ley “entrará en vigor al día siguiente de su publicación”, en la práctica las reglas no se apegan a las escritas sobre el papel.

    La llamada “ley del libro” estipula que antes de 90 días naturales se debe conformar el Consejo Nacional de Fomento para el Libro y la Lectura que estará integrado por 10 miembros activos. Lo presidirá el titular de la Secretaría de Educación Pública y el secretario ejecutivo será el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, además de los titulares de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, la Asociación de Libreros y la Sociedad General de Escritores de México.

    Este organismo será el encargado de regular la ley y hacerla ejecutar, deberá mantenerse vigilante del Programa de Fomento para el libro y la lectura, y expedir su Manual de Operación antes de 90 días y publicarlo máximo en 120 días naturales a partir de la fecha en que sea publicada la ley.

    Lo que el lector no debe pensar es que “El Quijote” va a costar exactamente lo mismo sea cual sea la edición, lo que se hará en la práctica es utilizar el mismo sistema de precios que tienen los periódicos, que cuestan lo mismo con el voceador, en un local cerrado o en almacenes de servicios.

    La implementación de esta ley ha tardado cinco años, se tendrá que esperar otro tanto para poder comprobar sus bondades.
    Los países bajo el esquema de precio único han reportando notables beneficios. Francia pasó en 20 años de tener mil librerías a tener 4 mil, por el contrario, donde el precio único se ha eliminado la tendencia ha sido la opuesta: en Inglaterra cerraron 400 librerías en cinco años y Finlandia pasó de tener 750 a 450.

cm

TAMAÑO DE LA LETRA:
| Compartir
Pulicado en la edición impresa
  • Comenta aquí›


  • Publicidad›


  • Nuestra Comunidad›


VANGUARDIA on Facebook