Experiencia internacional
La saltillense Carmen Ávila fue una de las dos mexicanas que fueron elegidas entre 300 candidatos internacionales para participar en el Consenso de Copenhague 2008
Por: Sylvia Georgina Estrada21-Agosto-2008

Carmen Avila Jaquez no pensó que la poesía la encaminaría a Dinamarca cuando leía sus textos en Oaxaca, pero varios meses después la saltillense tuvo la oportunidad de participar en el Consenso de Copenhague junto a otros 80 jóvenes, procedentes de todo el mundo, y 55 economistas e investigadores, entre los que se encontraban cuatro premios Nobel: Douglass North, Vernon Smith, Rober Mundell y Thomas Schelling.
Y aunque su pasión por la literatura no fue la que la encaminó a este magno evento, la joven recuerda que gracias a su participación en un encuentro de poetas mexicanas en Oaxaca se animó a elaborar una investigación académica sobre las aplicaciones del programa Oportunidades en una comunidad indígena de dicho estado.
“Apliqué tarde a la convocatoria para participar en el Consenso, 10 días después de que se había cerrado, y pensé que no tendría oportunidad, pero fui elegida entre más de 300 candidatos a nivel mundial, entre otras cosas porque mi tesina de maestría la había hecho sobre el funcionamiento del programa de Desarrollo Humano Oportunidades en una comunidad indígena de Oaxaca. Lo que mas me sorprendió de toda esta experiencia es que a México, y sobre todo el programa Oportunidades, se mencionaba siempre como ejemplo a nivel mundial dentro de los programas exitosos para combatir la pobreza, la desnutrición y mejorar la educación”, recordó la autora de “Mercedes del 63 y Otros Cuentos”, editado por el Icocult.
Durante el encuentro, que se realizó del 25 al 30 de mayo en Dinamarca, se discutió sobre los problemas que enfrenta la humanidad: hambre y desnutrición, enfermedades, educación, comercio y migración, agua y sanidad, conflictos y terrorismo, contaminación del aire, calentamiento global y desarrollo de las mujeres.
“El principal motivo del Consenso se desprendía de la pregunta ‘¿si se tratara de invertir 75 billones de dólares para solucionar algunos de los problemas mundiales, cuál sería la decisión más importante para invertir y que causaría el mayor bien o beneficio posible?’. Estábamos reunidos para priorizar las 43 soluciones que investigadores de diferentes y prestigiadas universidades, así como del Banco Mundial, habían propuesto para el Consenso”.
A lo largo de tres días. jóvenes, expertos y periodistas participaron en las conferencias, charlas y debates que se realizaron en el auditorio de la Escuela de Negocios de Copenhague.
“Todos los asistentes al congreso teníamos perfiles diferentes, había graduados de maestría y estudiantes de doctorado. Esto con el fin de que las discusiones y los puntos de vista nos enriquecieran, había desde una estudiante de periodismo procedente de Australia, un ingeniero en calidad ambiental de Jordania, hasta un maestro de primaria africano. Lo común es que todos éramos menores de 30 años”, precisó la egresada del Tec de Monterrey.
Lo más sorprendente, expresó la saltillense, es que tanto expertos como jóvenes coincidieron en que la prioridad es dar suplementos de micronutrientes para niños (Vitamina A y Zinc) dentro del reto “hambre y desnutrición”, por encima de “aumentar las medidas de defensa” para el combate al terrorismo, opción que fue considerada como una de las peores para invertir.
“Concordamos, tanto los jóvenes como el panel de expertos, en que primero se tiene que invertir en el desarrollo de los niños, que estén bien nutridos, esto les hará ser menos propensos a enfermedades y podrán aprovechar mejor la educación que se les brinde”.
Más que un encuentro, Carmen Ávila afirmó que el Consenso de Copenhague 2008 fue un ejercicio intelectual que debería aplicarse en muchos niveles de gobierno para la toma de decisiones, donde expertos en los temas hagan propuestas, se invite a miembros de la sociedad civil y los problemas se abran al debate bien informado.

WIKIO

Sin Comentarios.