- Recibe las últimas noticias suscribiéndote a nuestro Newsletter
- Cambiar email Política de privacidad
|
|
|
|
|
|
Brasilia.- El gobierno brasileño confirmó hoy que reanudó en la semana pasada la práctica de exigir licencias no automáticas para la importación de productos argentinos, en el marco de una nueva ola de fricciones comerciales entre los dos principales socios del Mercosur.
Al admitir la medida, en un diálogo con reporteros en Brasilia, el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Miguel Jorge, negó que la exigencia sea una represalia a las licencias no automáticas adoptadas por Argentina desde el año pasado para demorar la importación de alrededor de un centenar de productos brasileños, pero admitió que espera que las autoridades de Buenos Aires revisen esa política.
Jorge aseguró que la exigencia de licencias no automáticas, cuya tramitación requiere de un plazo de entre 30 y 60 días, no viola las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), y declinó confirmar cuáles productos argentinos se verán afectados por la medida.
El gobierno argentino de Cristina Fernández de Kirchner, sin embargo, no acepta esas aclaraciones, y este martes protestó contra las medidas, durante una reunión sostenida por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, con el embajador brasileño en Buenos Aires, Mauro Vieira.
Según fuentes de la Cancillería argentina citadas hoy por la prensa brasileña, en esa oportunidad Chiaradía demandó a Vieira la liberación de 400 camiones cargados de productos perecibles como manzana, ajo y harina, que están retenidos en la frontera entre los dos países a raíz de la exigencia de licencia para su ingreso.
Además, expresó al embajador que considera la medida adoptada por Brasilia como una represalia "desproporcionada" a las trabas adoptadas por Argentina y se quejó de la falta de trasparencia por parte del gobierno brasileño, que no habría informado previamente sobre la adopción de la medida.
"La ausencia de aviso previo para frenar la entrada de productos perecibles, los cuales ya salieron de sus orígenes y ya no pueden regresar, vuelve la medida desproporcionada", afirmó el representante del gobierno argentino, según relató la fuente a la agencia brasileña Estado.
La embajada de Brasil en Buenos Aires, a su vez, informó en una nota que, durante el encuentro, Vieira advirtió a Chiaradía sobre "la inconveniencia de que se perpetúen indefinidamente mecanismos de control de importaciones, que pueden generar una desviación de comercio hacia terceros países y entorpecer el flujo comercial bilateral".
Además, el diplomático destacó que, a raíz de las trabas dictadas por Buenos Aires, las exportaciones brasileñas a Argentina cayeron un 43 por ciento en el primer semestre de 2009 frente a igual período del año pasado, mientras que las ventas argentinas a Brasil disminuyeron en un 19 por ciento en el mismo período.
La nota de la embajada acusa además a Argentina de no cumplir el plazo máximo de 60 días definido por la OMC para emitir licencias de importación, y sostiene que muchos productos brasileños están almacenados en la aduana argentina desde hace más de seis meses, aguardando autorización para ingresar en el país vecino.
El comunicado concluye informando que Vieira expresó a Chiaradía "la expectativa brasileña de que las dificultades conyunturales creadas por la imposición de licencias argentinas puedan ser solucionadas en el más corto plazo".
Las trabas argentinas afectan principalmente a los exportadores brasileños de productos textiles y vestuario, calzados y electrodomésticos.
Según cálculos de expertos, el comercio entre los dos principales socios del Mercosur totalizó 16.180 millones de dólares entre enero y septiembre pasados, con un leve superávit de 373,5 millones de dólares en favor de Brasil.
avv