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Quiebra de GM

Publicado el: 10-Marzo-2009

La noticia no era inesperada. Se refería a la situación de General Motors y su rescate financiero. Varios medios reportaron que, en pocas palabras, la quiebra de esa empresa tendría un costo superior al de mantenerla viva con inyecciones financieras.

El razonamiento empleado para justificar tal conclusión afirmaba que si no se daba más dinero público a General Motors, el gobierno de EU tendría que hacer desembolsos totales mayores en, por ejemplo, seguros de desempleo y otros rubros, además de que habría repercusiones siguientes en industrias proveedoras de componentes automotrices y que las consecuencias se sufrirían en todas partes.

Total, resulta más económico, según los reportes, mantenerla viva que dejarla quebrar, todo por las consecuencias que ello produciría: una cadena de eventos sin fin en todo el mundo. La noticia es un extraordinario ejemplo de la falacia que explican los libros más simples de lógica.

Es irresistible la tentación de analizarla y demostrar que es falsa. Quizá no sea nada más allá de una acción de relaciones públicas de los sindicatos automotrices y de los grupos de cabildeo.

Una de sus fallas es tan obvia que sorprende que no haya sido mencionada. Si se afirma que es menos caro mantener viva a GM que dejarla quebrar, debería haberse dado el dato de lo que se necesita para hacerla redituable. No se dio el dato, por lo que la comparación no existe y todo el argumento se invalida. Todo lo que se dijo es que necesita unos 60 mil millones más en 2009.

Otra falla es la de la falacia que supone una secuencia inevitable y consiste en razonar que una realidad conduce sin remedio a otra y ésta a otras más, en una cadena nefasta y sin interrupciones. Si GM desaparece, entonces la gente se queda sin empleos, lo que reduce el consumo y esto se aumenta porque los proveedores también serían afectados y se elevaría el desempleo, lo que a su vez deprimiría aún más el consumo… todo en una secuencia absoluta que afectaría a todos sin posibilidad de remedio.

El problema es que esa secuencia es falsa y la realidad lo muestra. Significaría que la quiebra de cualquier empresa tendría que ser evitada. Ninguna empresa podría quebrar, ninguna. Rescatar a GM sólo, además, sería un acto de injusticia y trato desigual ante la quiebra de otras empresas, de cualquier tamaño.

El error de la falacia es obvio: supone que las personas se quedan inmóviles y nada hacen, que no toman decisiones, que permanecen estáticas dejando que la secuencia suceda sin poderla detener. Todo en la realidad niega esa inmovilidad. Las personas deciden y actúan, se adaptan a las circunstancias y toman decisiones que aprovechan las situaciones. Significaría que la primera quiebra tenida en el mundo, aún se seguiría sufriendo hoy.

Si rescatar a una empresa en quiebra siguiera ese proceso inevitable, además, no podría dejarse que quebraran las firmas que producen bienes obsoletos con tecnologías atrasadas. Los gobiernos seguirían subsidiando la producción de bulbos, coches ineficientes, faxes y una larga lista de empresas fracasadas.

Hay más aún. Si las empresas fracasadas tuvieran que ser mantenidas a flote, que es lo que razona esa nota, ello representaría un daño general a toda la economía. Se crearía pobreza de manera intencional. Tendría que quitarse una buena cantidad de recursos a las personas que sí son productivas para dársela a quienes no lo son.

Las empresas y personas productivas y eficientes contarían con menos recursos, crearían menos adelantos, bajaría la productividad y la economía se convertiría en un sistema de cabildeo de empresas para pedir favores estatales. Es lo mismo que la sucede a las empresas eléctricas en México.

Lo más fascinante de la noticia que menciono es la credibilidad que puede tener. No importa que sea una falacia, que carezca de información completa, que no tenga un apego a la realidad, la lógica superficial que contiene es pegajosa. Será creída por muchos y se apoyará una medida que es contraria a lo que debe hacerse, dejar que las empresas, todas, sean responsables de su existencia.

En fin, todo lo que he querido hacer es llamar la atención sobre una noticia que reporta una afirmación que puede demostrarse al menos como algo muy dudoso.

eduardo@contrapeso.info

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Una Segunda Opinión

Por: Eduardo García Gaspar
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