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Liderazgos

Publicado el: 13-Noviembre-2008

Viejo socarrón, el sabio Jorge Luis Borges esbozaba ideas incendiarias en materia política. Lo anterior le valió el veto de la Academia Sueca que jamás le otorgó el Premio Nobel de Literatura. Perdió la Academia, Borges jamás. Es una de las grandes omisiones que jamás podrá ser subsanada.

Burlón e irónico, el argentino Borges dijo: “Me parece raro que se permita a todo el mundo opinar sobre política. Se supone que cualquier changador de la esquina o cualquier analfabeto puede discurrir sobre política. Sin embargo, no se supone que tenga opiniones muy inteligentes sobre la teoría de los conjuntos o el cálculo infinitesimal.”

Las ideas provocadoras de Jorge Luis Borges siguen más vigentes que nunca. ¿Por qué se le ha delegado a artistas de plástico, changadores de la esquina, locutores afásicos o frailes que huelen a mirra e incienso rancio, la opinión supuestamente “autorizada” sobre tema tan delicado y de amplia influencia, como lo es la política? Lo ignoro.
Mucho de la culpa de esto la tenemos los periodistas al ceder tribuna y voz a quien en teoría son los “líderes” de la sociedad, figuras arquetípicas donde una gran porción de la ciudadanía nos vemos reflejados. Nada más alejado de la realidad. Bien lo escribió Jacobo Zabludowsky en una columna pretérita aquí mismo editada, cito de memoria: “Las cosas han cambiado en Televisa: antes los monólogos los hacía Octavio Paz. Ahora los hace Adal Ramones.”

Los intelectuales surgen en las postrimerías del siglo XVIII: eran pensadores laicos que vinieron a ocupar el lugar de los sacerdotes, los escribas y augures, los cuales habían guiado por siglos a la humanidad, a través de sus opiniones y liderazgo. Surgieron entonces los intelectuales, los pensadores, los cuales a través de su intelecto arribaban a conclusiones y reflexiones que empezaron a ser respetadas por la verdad que éstas contenían, la aplicación de sus principios y su vida entregada al estudio moroso y dilatado.

En México, tiene años que los liderazgos se están perdiendo a nivel nacional y sobre todo, a nivel local. ¿Cuántos libros ha leído, cuantas maestrías ha cursado y cuántos idiomas habla la ex Timbiriche de la Gente, la infanta Brissia, para que su voz sea escuchada como una autoridad sobre la vida en la ex mejor capital de México, Saltillo? ¿Cuáles son los blasones, cuáles los altos estudios superiores, cuáles los libros publicados por Celso Piña, Carmen Salinas, Patricia Rivera o Susana Zabaleta, para que estos opinen como “voz autorizada” sobre la obra del gobernador Humberto Moreira?

Esquina-bajan

Los liderazgos se han perdido en Coahuila, están ausentes en una sociedad que se está perdiendo a sí misma. ¿Por qué entonces no preguntar sobre la situación que guarda la administración pública a ciudadanos que se jactan de ello y de su grave responsabilidad? habría qué preguntarle y ceder micrófono y bocinas a Luis Carlos Plata, licenciado en Derecho y master en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, España.

Hay que entrevistar al C. Isaías Valdez sobre la problemática del insufrible transporte público local; al economista Juan Pablo Rodríguez, graduado en Francia, sobre el estado de salud que guardan las finanzas estatales; habría que preguntarle al sabio Luis Efrén Ríos, doctor en Derecho por la Universidad Carlos III de Madrid, España, sobre nuestro lugar en el concierto internacional en material electoral... así de sencillo.

¿Insisto, qué opinión inteligente o crítica pueden dar artistas de plásticos como Carmen Salinas, el limpiaparabrisas de la esquina, el adicto de Pablo Montero o  el comediante Jorge Muñiz? Bah, no hay liderazgos, el mundo está perdido.

Letras minúsculas

Bien lo decía Borges: “La democracia es el abuso de la estadística.” Hoy no voy a hablar del Informe de HMV.

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Contraesquina

Por: Jesús R. Cedillo
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