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Publicado el: 07-Septiembre-2009
Elemental, mi querido Watson. Gustavo Watson Marrón, director del Archivo Histórico del Arzobispado y de la Basílica de Guadalupe, se lanzó a investigar entre viejos papeles y declaró que antes de morir, don Miguel Hidalgo y Costilla y don José María Morelos y Pavón, antiguos eclesiásticos, se acogieron a la confesión para prepararse a morir cristianamente, lo cual dejaba automáticamente sin efecto la excomunión que lanzara en contra de ellos el frenético obispo de Morelia, monseñor Abad y Queipo. De manera que el año próximo, El Vaticano —que divorció a Vicente Fox para que finalmente pudiera casarse, aunque ya no bajo la sombra protectora de Los Pinos, con Martha Sahagún—, no tendrá ninguna excomunión que levantar, pues los próceres mexicanos fueron perdonados por el arzobispado de México horas antes de que fuesen ejecutados por las autoridades
españolas.
Vivales. Expertos en el viático y la dieta,se juegan los 500 diputados los impuestos, en un golpe de dados, de un país que apenas los respeta.
Deudas póstumas. Mientras que el alcalde de Escobedo, Jesús Chávez Medina, pasa las de Caín para que el Congreso le apruebe un préstamo por 750 mil pesos, José Ángel Pérez Hernández, alcalde de Torreón, con toda su presunción en bancarrota, giró al Honorable una solicitud por 750 millones de pesos. Les queda a ambos ediles menos de cuatro meses en el cargo: mejor que sus sucesores se encarguen de tramitar esos dineros.
Analfabetismo. Ahora sabemos que la paz mundial es un asunto de alfabetos. Europa y Estados Unidos, civilizaciones fundadas en el alfabeto latino, llevan más de medio siglo en guerra contra el alfabeto ruso, contra el alfabeto árabe y contra el alfabeto chino.
Bajo el signo de cáncer. Médicos estadounidenses están probando un fármaco cubano que ataca todo tipo de tumores de cáncer, sobre todo los inoperables. Mientras tanto, en Israel están diseñando un aparato que servirá para detectar el cáncer de pulmón, mediante un sencillo sensor del aliento. Sin embargo, no se ha diseñado todavía ningún tratamiento que permita prevenir los accidentes de tránsito vehicular, que continúan apareciendo, desde hace varias décadas, como la principal causa de mortalidad en Occidente. Dichos percances mecánicos diezman por igual a jóvenes y viejos, homosexuales y heterosexuales, carnívoros y vegetarianos, fumadores y no fumadores…
¡Hasta el próximo viernes!