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- Editorial
‘Apaga tu cigarro’
Publicado el: 30-Agosto-2008
Fumadoras. De ellas, el 70 por ciento ha intentado —sin éxito— no volver a encender un cigarro, cuando menos una vez. Dejar ese hábito no será, pues, algo que se logre “de un día para otro”, sobre todo para aquellos que lo primero que hacen al despertar por la mañana es encender un cigarro. Pero la entrada en vigor de la Ley Federal de Control del Tabaco es un buen momento para volver a intentarlo o para decidir hacerlo, y comenzar su entrenamiento para dejar de fumar definitivamente.
“Es una oportunidad para que ahora quienes hayan querido dejarlo lo puedan hacer, porque ya se obliga a no fumar en áreas donde normalmente la gente lo hacía”, dice el director de Concientización de las Adicciones del Tec de Monterrey.
“Desde 1998, cuando la Ley Antitabaco fue aprobada en Baja California, la gente se siente cada vez más incómoda y toma la decisión de dejarlo”, afirma un catedrático de la Universidad de California en San Diego.
“Fumar se ha convertido en algo tan socialmente inaceptable, que los fumadores casi sienten que están cometiendo un crimen, y eso es suficiente como para hacerlos tomar la decisión”, comenta.
Sin embargo, hay estadísticas que indican que para que una persona pueda dejar de fumar tiene que intentarlo antes entre seis y 11 veces para tener éxito.
No se trata sólo de dejar de fumar, sino de recibir el apoyo de un programa de control, pues una adicción como ésa no sólo se erradica con parches y chicles, sino con una terapia contra la adicción, sicológica y física que arrastra el consumo de nicotina.
La adicción sicológica implica que tu mente y tu cuerpo crean que la requieren, que tu cuerpo la necesita para poder funcionar, y cuando no la tienes te pones agresivo y te sienes mal.
“Si tú fumas después de comer porque te ayuda a hacer la digestión, en lugar de encender un cigarro toma un vaso de agua o alguna otra cosa que tenga el mismo efecto en tu cuerpo”, dice.
La adicción física es la que se controla con medicamentos o recursos como parches o chicles, porque el cuerpo se ha acostumbrado a la dosis diaria. Esta adicción debe ser controlada por un médico o un especialista en adicciones.
“La adicción al tabaco es como la adicción a las drogas ilegales, si no es que más fuerte, porque se generan sensaciones, emociones y actitudes para consumirla”, indica.
Una vez que te decides, debes elegir una fecha para dejar de fumar, y después empezar un entrenamiento hasta llegar a ella.
Esto se hace a través de una terapia cognitiva-conductual, dice el director del Centro de Prevención y Rehabilitación Pulmonar del Hospital Universitario.
Con ella aprendes a respirar, haces conciencia de que tu adicción no desaparecerá de la noche a la mañana, y sabes lo que te sucederá una vez que dejes por completo de ingresar nicotina a tu sistema.
“Los primeros días son los más difíciles, desde que lo suspendes, aunque la decisión de hacerlo haya sido anterior”, dice el neumólogo.
“Hay una tormenta de electricidad en el cerebro, y sabemos que cada impulso dura sólo tres minutos. Es como un round de box, pero en el mismo box hay un minuto de descanso, y aquí tienes ente 20 y 40 minutos entre cada impulso”.
Mientras estás luchando contra la necesidad de fumar deberás practicar tu respiración, tomar agua para eliminar los químicos de tu cuerpo, y hacer ejercicio, lo que favorece la liberación de endorfinas, sustancias encargadas de producir la sensación de placer y bienestar.
Si tienes la intención de dejar de fumar, ¡adelante! Necesitarás paciencia, constancia y voluntad muy firmes. Pero cualquier esfuerzo y cualquier sacrificio valen la pena. ¡Buena suerte!

WIKIO

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