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Terminan excesos con iconos del rock pesado
Publicado el: 04-Julio-2008
El caso más reciente y cercano de esta realidad se presenció justo hace una semana en el escenario del recientemente abierto Studio 183 del Centrito del Valle de la vecina ciudad de Monterrey cuando la muy esperada celebración de las “bodas de plata” de la agrupación de glam metal ochentero Ratt terminó en una amarga “luna de miel” con un concierto que muy apenas llegó a la hora de duración debido a que su icónico vocalista, Stephen Pearcy, difícilmente podía sostenerse en pie e inclusive al menos un par de ocasiones cayó en medio de los “headbangers” que se arremolinaban frente al escenario mientras presenciábamos cómo no sólo se desvanecía su voz sino todo su cuerpo propiciado esto sin duda por los excesos de drogas y alcohol que horas antes en la conferencia de prensa se enorgullecía que todavía eran parte de la vida de los sobrevivientes del género musical que lo hizo famoso.
Esto fue en verdad algo muy lamentable no sólo para los organizadores que con tanto esfuerzo y entusiasmo “se aventaron” a traer a Ratt por primera vez a tierras regias sino para la misma agrupación que reintegrada en 2007 con el ex vocalista de Motley Crue, John Corabi, supliendo el bajo original de Juan Croucier, anunciaba en la misma conferencia de prensa la grabación de un nuevo álbum el cual tras este incidente, el desentendimiento del baterista Bobby Blotzer con la prensa desde la rueda y el enojo evidente del guitarrista Warren DeMartini sobre le escenario ante la actitud irresponsable de Pearcy con sus fans ahí presentes, hacen poco probable que la continuidad de Ratt en un futuro inmediato se materialicen en una firme realidad.
Lo irónico del caso es que hay muchas ocasiones en las que no todo está perdido: Creo haber reseñado en estos mismos espacios el decepcionante concierto que como solista tuve la oportunidad de ver en el verano de 2002 en el célebre antro Whisky a Go Go de Los Angeles, California, a Vince Neil, el vocalista original y único de Motley Crue fuera de la época del mencionado John Corabi a principios de los años 90, cuando en un total desgaste físico y vocal dio más pena que gloria a la presentación que tanto se había promovido como el “regreso triunfal” a uno de los escenarios que vio nacer a Motley Crue lo mismo que a Ratt, Poison y años atrás a los no menos famosos The Doors pero de truinfo no tuvo nada al también difícilmente mantenerse en pie y su inconfundible voz estaba perdida en medio del mejor esfuerzo de sus acompañantes musicales.
Tres años más tarde, Vince Neil estaba de regreso ahora sí que de manera triunfal junto a sus compañeros de Motley Crue en la exitosa gira de regreso de la banda que bajo el título de “Carnaval of Souls” nos sorprendió que tenía a un Vince Neil transformado del panzón desaliñado e incoherente que vimos en el Whisky a Go Go poco más de un par de años antes en un renacido rockstar de los 80 transformado quizás por la “lipo” pero en lo vocal mucho más vigoroso y coherente de cómo se le vio con tristeza en el tradicional antro de la esquina de Sunset y San Vicente del mítico Sunset Strip angelino.
Así pues, todo puede suceder, y en una de esas un rehabilitado Stephen Pearcy (después de todo en lo físico no se veía tan acabado como Vince Neil en aquella tocada como solista del 2002) puede que en uno ó dos años más regrese junto a sus sobrevivientes colegas de Ratt con un nuevo disco como sucedió con Motley Crue y una gira espectacular como también armaron los Crue en 2005 con mucho éxito.
Lo que sí es cierto es que esos tragos amargos a los que somos sus fans nadie nos lo quita puesto que a estas alturas en las que el género del glam metal ha sido reemplazado por ritmos más comerciales como el rap metal de Linkin Park ó Limp Bizkit que tanto desairó el mismo Pearcy en la mencionada rueda de prensa son ahora sí que muy contadas las ocasiones en que puede uno ver ya no digamos reunido sino vivo al vocalista estrella de su banda favorita para que aquella voz y presencia que nos hicieran comprar sus discos y disfrutar una época de nuestras vidas teniendo de fondo sus rolas se desplomen de manera estrepitosa con esas “ayudas”.
Ante esos hechos queda abierta pues una incógnita que no sólo sigue vigente en el mundo del rock en casos que el de Jim Morrison de la también mencionada banda de rock The Doors hasta en el mundo del cine con la reciente muerte de Heath Ledger, el más nuevo “Guasón” de la serie de “Batman” de si es más afortunado morir “joven, bello y en el esplendor de sus talentos” que morir viejo y desgastado, dando más pena que gloria a los fans. Si tiene opiniones al respecto ahí se las encargo por email.
Comentarios a: tavoneto69@yahoo.com.mx

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