Toda partida de ajedrez conlleva la aspiración a una plenitud imposible: la perfección, pero como el juego no es más que una réplica miniaturizada de la lucha por la vida, en su práctica interviene el error. Según A. Fausto, “el ajedrez es un duelo de cerebros, en el cual el más fuerte es el que comete menos errores”.
Un error es la diferencia entre el resultado obtenido y la previsión que se tuvo como cierta. Si la verdad es la concordancia de las cosas con
el concepto que se tiene de ellas, el error es la discrepancia.
Aristóteles dijo: “A veces nos equivocamos en la posición de los términos. Pero también erramos en el juicio expresado sobre ellos”.
El entrenador Mark Dvoretsky, en su libro, “Secretos del Entrenamiento en Ajedrez”, afirma: “Está claro que incluso los jugadores más fuertes no pueden disputar sus partidas sin cometer errores (quizás las computadoras puedan hacerlo algún día). Sin embargo, debemos sentirnos culpables por aquellos errores característicos que se cometen en posiciones típicas, ya que existen medios para evitarlos”. En el I Ching, libro de las mutaciones, se lee: “Si quieres lograr tu meta sin errores, sé cuidadoso en cómo empiezas”.
Los errores ajedrecísticos ocurren por los riesgos que hay que asumir, por los apremios de tiempo o por la complejidad del combate. El ex campeón mundial, Garry Kasparov, sostiene: “Si no te equivocas al menos de vez en cuando, es porque no estás corriendo los riesgos necesarios...”
Es más, Thomas Watson, fundador de IBM, dijo: “Si quieres triunfar, dobla tu porcentaje de errores”. Como en la vida, la mejor forma de corregir un error es reconocerlo, detectar sus causas y establecer la verdad. El francés Juan Jacobo Rousseau dijo: “miles de caminos conducen al error; a la verdad, uno solo.”
Partida del torneo Corus, de Holanda. Las negras cometen dos errores: permitir que las blancas obtengan un peón pasado y que logren ubicar una torre en la séptima horizontal. Ambos factores determinan el resultado. Blancas: Leinier Dominguez (2712). Negras: Sergei Tiviakov (2662). Wijk aan Zee, enero 22 de 2010. Apertura catalana (Eco E00)
1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.g3 d5 4.Cf3 Ab4+ 5.Ad2 Ae7 6.Ag2 c6 7.Af4 Cbd7 8.0-0 dxc4 9.a4 Cd5 10.Cc3 0-0 11.Cd2 Ab4 12.Cxc4 Cxc3 13.bxc3 Axc3 14.Tc1 Ab4 15.Db3 a5 16.e4 Cb6 17.Ce5 Cd7 18.Cd3 Db6 19.Ae3 Ae7 20.Dc2 Dd8 21.Tfd1 Cf6 22.h3 Ce8 23.Db3 Cc7 24.Ce5 Ab4 25.Cd3 De7 26.Cxb4 Dxb4 27.Dc2 Te8 28.d5 exd5 29.exd5 Ca6 30.dxc6 bxc6 31.Dxc6 Af5 32.Db5 Ae4 33.Tc4 Dxb5 34.axb5 (Las blancas logran crear un peón pasado) Axg2 35.Rxg2 Cb4 36.b6 Tab8 37.Td7 (La torre en séptima es decisiva) h6 38.b7, rinden negras, 1-0.