Según los datos revelados por el INEGI a inicios de la semana que hoy concluye, al mes de junio del 2009, la producción real del sector manufacturero de Coahuila tenía un valor sensiblemente inferior al de hace seis años, Ahí puede apreciarse la caída casi vertical de las manufacturas del estado a partir del mes de septiembre del año pasado, así como una incipiente recuperación desde junio del presente.
Los consumidores norteamericanos dejaron de importar bienes de consumo duraderos, en particular automóviles, artículos electrónicos y electrodomésticos. El efecto en la manufactura coahuilense fue devastador: durante la primera mitad del 2009, el valor real de su producción se desplomó en poco más del 40 por ciento con respecto al primer semestre del 2008.
Con el rápido ajuste de las exportaciones, se afectó de inmediato la demanda de los servicios ofrecidos por transportistas y proveedores de espacios de almacenamiento, así como la de los negocios de hospedaje y alimentación. Con los paros técnicos y la desocupación de operarios, se afectó sensiblemente el ingreso y con el mismo las ventas del sector comercio. En todas estas actividades, la caída del PIB superó tasas anualizadas del 12 por ciento a lo largo del primer semestre del 2009.
Ningún estado de la república, incluidos los otros fronterizos o las entidades con fuerte orientación hacia las exportaciones, ha sido tan golpeado por la recesión como Coahuila. En varias de esas entidades predomina la maquila en el sector manufacturero, por lo cual tienen menor capacidad de generación de valor agregado. Pero en Coahuila nuestro mercado principal es el norteamericano y nuestra especialización industrial es muy pronunciada. Por lo tanto nuestras exportaciones incorporan mayor valor agregado que las de los estados en los cuales tiene fuerte presencia la maquila.
En otros estados, como en Nuevo León o Querétaro, sus economías tienen mayor diversidad sectorial y de mercados. Por su parte, las entidades del sur-sureste dependen del mercado interno o local. En ambas casos, estas características les han permitido amortiguar la intensidad del impacto.
El propio INEGI divulgó semanas atrás el PIB nacional para el segundo trimestre del 2009. A cifras anualizadas, durante la primera mitad del año la caída del PIB fue del 9.2 por ciento. Combinando ambas fuentes de información, se puede estimar que el desplome del PIB en Coahuila a lo largo del primer semestre fue ligeramente superior al 24 por ciento
Los principales indicadores muestran el inicio de una incipiente recuperación en la economía de los Estados Unidos. La misma será lenta e incierta, de acuerdo con la opinión de los principales analistas. Por las mismas razones apuntadas líneas arriba, se puede anticipar que la recuperación de la economía de los vecinos del norte generará mayores beneficios en Coahuila que en el resto del país. Pero su menor dinamismo y nuestra menor capacidad competitiva nos indican que será insuficiente para sustentar los niveles de crecimiento de la producción y del empleo requeridos en Coahuila.
Los programas de estímulo diseñados por el Gobierno Federal han sido insuficientes, tardíos e inadecuadamente diseñados. La crisis de las finanzas públicas y la mala calidad de las políticas gubernamentales, no serán de gran ayuda en el indispensable fortalecimiento del mercado interno. La intensidad de la competencia internacional, así como nuestra propia realidad económica y social, exigen cambios cualitativos en la conducta de los agentes económicos, políticos y sociales. No es factible esperar resultados diferentes si, en esencia, seguimos cometiendo los mismos errores.
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