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Publicado el: 05-Noviembre-2009
Actualmente el ocio de muchos transcurre ante el televisor, ante la computadora o el multiteléfono.
Se planean los ocios vacacionales para ir a donde van todos, con los modelos mediáticos de diversión colectiva. Hay ocio que no es ociosidad. Está salpicado de cultura, de sana excursión, de itinerario atrayente y reconfortante. Y lo hay pernicioso y autodestructor que degrada el espíritu y enferma el cuerpo. Hay ocio de playa y de hotel de lujo, de naturaleza y aventura y ocio de adicción y vaciedad.
El negocio (que es negación del ocio) es la ocupación de los emprendedores y de quienes buscan hacer algo de lo que saben para desempeñar un trabajo remunerado.
Nuestra región se coloca en la lista de las diez más propicias para un negocio próspero. Actualmente se han multiplicado las empresas de capital extranjero y las franquicias con nombres en inglés que exhiben un colonialismo o un malinchismo macartista que glorifica la extranjería.
Los negocios que ofrecen tacos, gorditas, tortas y enchiladas o una restaurantería de sabores internacionales se han multiplicado en nuestra ciudad. Desde la señora que en la esquina vende pan de acero hasta las pastelerías más refinadas encuentran clientela habitual y creciente.
Son numerosos los casos de ocupaciones que no corresponden a la preparación recibida. Hay ingenieros comerciantes, abogados rancheros, médicos que venden seguros y maestros que manejan un taxi. Se sigue dando el salto al nivel profesional desde una generación que sólo conoció el trabajo artesanal.
Algunos desocupados han logrado ocuparse por su cuenta siendo sus propios jefes y generando sus propias miniempresas.
Ocio y negocio se van alternando aunque hay algunos adictos a la chamba que reducen al mínimo el tiempo dedicado a la vida familiar. Se producen así desequilibrios que crean distanciamientos y conflicos entre las parejas y traumas y complejos entre lo hijos desatendidos.
Ocio y negocio tendrán que buscar nuevos acomodos dentro de las nuevas exigencias fiscales. El impulso empresarial habrá de encontrar nuevos y mejores caminos para crear fuentes de trabajo, moderando los márgenes de lucro y acentuando el servicio a la comunidad.