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Publicado el: 08-Octubre-2009
La primera década del nuevo milenio le ha brindado al cine de animación héroes en forma de ogros como “Shrek” y peces como “Nemo” hasta “Huevos” dentro de la industria fílmica nacional.
Este fin de semana, en el que los estrenos nacionales que llegan a la cartelera local incluyen desde la muy esperada nueva obra del realizador norteamericano Quentin Tarantino “Bastardos sin Gloria”, hasta la nueva sensación de la tercera dimensión de la cuarta entrega de la saga de películas de “Destino Final”, el cine de animación nos brinda, de parte de los estudios de la Fox, una muy gratificante produccción latinoamericana en otro héroe acuático como parte de “El Delfín: La Historia de un Soñador”.
Y es que siendo una produccción de manufactura peruana de un realizador que se ha mantenido firme en este díficil y muy elaborado género que es la animación, Eduardo Schuldt (de quien hemos visto con anterioridad películas como “Piratas en el Callao”, en 2005 y “Dragones: Destino de Fuego”, en 2006) “El Delfín: La Historia de un Soñador” es, sin lugar a dudas, su trabajo más logrado el cual da envidia de la buena a uno como mexicano por estar con su innegable calidad técnica y narrativa a la altura de productos como “Shrek” a “Buscando a Nemo” dejando muy atrás a los penosos esfuerzos que en nuestro país se han hecho con productos como “El agente 00P2” con sólo una excepción acaso en “Las Películas de Huevos”, también mencionadas cuyo verdadero ingenio radica más en el humor de doble sentido que manejan, que la destreza técnica que aplican en sus trabajos.
“El Delfín: La Historia de un Soñador” tiene como primer acierto lo que para toda buena película es vital: estar basada en un nutritivo texto a su vez tomado de un de por sí exitoso bestseller cuyo protagonista llamado Daniel Alejandro, un joven delfín que abandona la seguridad de su manada y su entorno para aventurarse hacia lo desconocido en busca de un sueño: descubrir el verdadero propósito de su vida.
“El llamado” se lo hace un día la misma voz del mar, quien lo alienta a llegar hasta el sitio donde una ola oscura le revelará el significado de su sueño, para lo cual vivirá un sinfin de aventuras en el que no faltará un incondicional compinche en un calamar de nombre Carl en medio de ejércitos de barracudas, alevosos pulpos y hasta tiburones de temible apariencia.
Sin mayores pretensiones que entretener y dejar de paso una reflexión tanto para niños como para los adultos que los acompañen, el filme no deja de tener de pronto algún chiste escatológico que es una carcajada “de chaleco” para todos los niños, pero es sólo parte de la fórmula comprobada para su empatía con este público, aunque sin exagerarla ni viciarla como sucedió con “El agente 00P2” y es por ello que un estudio del nivel que Fox que en animación ha destacado con todavía el muy reciente éxito de “La Era del Hielo 3” apuesta por una alentadora oferta como esta.
Comentarios a: alfredogalindo@hotmail.com