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Carta a la ex diputada federal

Rosa Esther Beltrán
 
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  • 20 enero 2010
  • Nuestra solidaridad puede lograr que los sobreviventes de Haití recobren la esperanza y vuelvan su mirada hacia el futuro.

    Señora, Hilda Flores Escalera, con pena escribo esta carta porque no puedo negar que me invade el desaliento (y no se ría). Usted sabe que durante decenas de años la lucha organizada de las mujeres se ha enfocado a ahogar la injustica, la discriminación y el olvido del que hemos sido objeto en este planeta.

    Las mujeres nos hemos orientado con ahínco a derrotar los prejuicios, los odios y el poder de no muy pocos. Nos hemos dedicado a amasar con las manos de ambos sexos el pan de la existencia. Su reciente renuncia a la diputación federal, que fue una dimisión anunciada aunque postergada a causa del escándalo que suscitó la abdicación de las primeras “Juanitas” una vez que habían rendido protesta por las implicaciones que las renuncias exhiben, insisto, su renuncia la muestra de cuerpo entero.

    En primer lugar, su dimisión es un acto de simulación, usted y sus compañeras y compañeros (porque hay dos varones), consintieron que las cuotas de género que el Cofipe establece en sus artículos, 218, F.3, el 219, F. 1 y el 220 se violaran de manera subrepticia utilizándolas como mercancía de canje, no se puede ocultar que las renuncias tienen también implicaciones de fraude a la ley, al derecho al voto y a los electores. Finalmente, las “Juanitas” y los varones diputados que renunciaron, así como los dirigentes de los partidos políticos, el PRI y su patiño el PVEM, el PRD y el PT se salieron con la suya y además, usted pospuso su salida hasta que cobró el aguinaldo, ¡qué viva!

    Usted, se avino a servir de prestanombres, para dar paso a un señor que fue incapaz de ganarse un lugar en las urnas, aunque usted misma se lo ganó como candidata plurinominal, candidaturas que los líderes de los partidos se adjudican y reparten como si fueran propiedad privada.

    Señora Flores, seguramente usted se integrará o ya lo hizo al Congreso local como diputada, puesto que dejó para irse a la odisea de abrirle paso a Noé Flores quien tuvo que recurrir a esta patraña sucia para acceder al Congreso de la Unión.

    Con sus abdicaciones las mujeres volvemos a ser sujetas de discriminación política, este es un precedente nefasto para nuestro género, porque serán diputadas aquellas mujeres que funcionan como “caballos de Troya”, para llevar al Congreso intereses inconfesables, como el caso de los suplentes del PVEM vinculados a las empresas televisoras u otros con curriculums impresentables.

    En este caso la bufonería que representó la clase política en el Congreso nos obliga a reconocer su capacidad de innovación para derribar las murallas de las cuotas de género entornando los ojos y declarando que no hay forma legal de impedirles la solicitud de renuncia.

    Ex diputada, lo cierto es que su renuncia y la de sus compañeras y compañeros fue una agresión y una regresión de la cultura democrática. Así de embotada está la ética y hasta los árbitros del IFE encontraron la forma de “sacarle al bulto” con su silencio sin buscar algún antídoto contra la epidemia de las Juanitas y Juanitos que con sus enjuagues políticos entraron a la historia de México del siglo 21 del lado de las tristezas.

    Señora Flores, usted sale ganando ante los dirigentes de su partido, son favores que luego podrá cobrar, si es que se mantiene en las nóminas públicas aún con este yerro. Es lamentable que haya permitido que la manipularan de forma tan burda aprovechando los vacíos de las leyes y más lamentable aún que siendo su partido el que alcanzó el mayor número de curules en la Cámara de diputados, sea el que tiene el menor porcentaje de legisladoras.

    Por su parte, es contradictorio que habiendo sido directora del Instituto Coahuilense de las Mujeres y diputada en la LVI Legislatura, parte de la Comisión de Equidad y Género, ahora pisotee los derechos que dijo defender, eso echa por la borda su imagen política, díganos, ¿se incorporará de nuevo a la Comisión de Equidad y Género de la actual Legislatura? ¿Considera que tendrá credibilidad como para volver a proponer alguna iniciativa legislativa a favor de las mujeres? ¿No cree que ésta pudo ser una argucia de la dirigencia del PRI para cortar su carrera política que por cierto es una de las más largas ya que comprende las tres últimas administraciones del Ejecutivo estatal? Seguro se enteró usted de que el caso de las “Juanitas” llegó hasta la ONU, en donde se repudió este comportamiento que degrada y ofende a la política nacional y a las mujeres en particular y que denota un cinismo que daña a la vida pública.

    Señora ex diputada, me parece que las ciudadanas coahuilenses no merecemos una conducta tan deleznable por parte de alguien que se dice representante popular, por eso nos sentimos merecedoras de, al menos, una explicación acerca de las razones por las que renunció a su curul, lo de las razones personales es una barra que ya no funciona, queremos una explicación razonable y creíble.

     

    Posdata

    Ayer fue el mes 48 después de la explosión de la mina 8 de Pasta de Conchos que sigue impune, ni a empresarios ni a funcionarios públicos los ha alcanzado la justicia.

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Por: Rosa Esther Beltrán
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