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Apartado 500

Publicado el: 03-Noviembre-2009

Recuerde a sus lectores que cuando limpien su closet, donen ropa a quien la necesite

QUERIDA ANA:

Tengo una hija que estudia ya una maestría. Cuando estaba estudiando en la universidad, trabajó medio tiempo, durante una temporada, en la biblioteca de una escuela preparatoria.

Un día, platicando con una estudiante, la chica le dijo que no podía asistir al baile de graduación porque no tenía dinero para comprar un vestido formal. Mi hija le dijo entonces que ella le prestaría uno, ya que eran de la misma talla, y que si le quedaban los zapatos también se los prestaba, así como los accesorios. La muchacha la abrazó emocionada. Y al día siguiente mi hija le llevó el vestido.

Luego, la primavera pasada, cuando ambas andábamos en su recámara arreglando su closet y sacando la ropa que ya no usa, vimos que había acumulado varios vestidos que había usado en bodas y fiestas y que no había vuelto a usar y que no volvería a usar, así que recordando aquella experiencia, decidimos juntas ir a una preparatoria de la ciudad para ver si alguna de las muchachas pudiera necesitar un vestido para su baile de graduación. Le dijimos a una de las secretarias que por favor preguntara y que se fijara que fueran de la misma talla de mi hija, y esa misma tarde nos llamó.

Cuando llegamos había cinco chicas esperándonos y como ya llevábamos los vestidos, vimos la cara llena de emoción de las muchachas, y una de ellas estaba allí con la mamá, quien nos miró y nos ofreció una gran sonrisa. Ana, recuérdeles a sus lectoras que cuando limpien sus closets, pueden donar sus vestidos a una preparatoria o a chicas de la universidad. Al hacerlo tienen la oportunidad de darles a esas muchachas un recuerdo inolvidable. Gracias por publicar mi carta. Reciba saludos afectuosos y felicitaciones.

COMPARTIENDO

 

QUERIDA COMPARTIENDO:

Me pareció excelente su carta, con esa sugerencia tan maravillosa. Gracias sinceras por ello. Todos, o casi todos, hemos leído la historia de Cenicienta o la hemos visto en el cine, pero pocos comprendemos que también nosotros podemos desempeñar el papel de Hada Madrina. Tal vez no demos zapatillas de cristal o pongamos a la disposición un guapo príncipe, pero podemos ayudar a hacer realidad el sueño de una joven.

ANA

 

QUERIDA ANA:

Quiero compartir con usted y sus lectores algo que sucedió estando yo en un restaurante popular, acompañando a unas personas de mi servicio.

En ese restaurante hay un baño unisex y cuando me levanté para ir al baño, una niñita como de 8 años, que estaba en una mesa con su mamá y otro niñito un poco mayor que ella, se levantó poco antes que yo y fue al baño delante de mí.

Entró al baño porque no tenía llave pero salió al momento. Entonces yo le pregunté si había terminado tan pronto y me dijo que había alguien adentro, pero la puerta no tenía el seguro puesto.

Me quedé parada afuera del baño junto con la niña un rato que me pareció largo y entonces salió un hombre. Yo me quedé sorprendida. Entonces entró la niña y yo esperé mi turno.

El incidente me dejó inquieta y con preguntas: ¿El hombre dejó a propósito la puerta sin seguro? ¿Se exhibió delante de la niña? Ahora estoy muy molesta conmigo misma, porque no confronté al hombre, no le informé a la mamá de la niña ni reporté el suceso a la gerencia del restaurante.

Yo sé que si alguien hubiera abierto la puerta estando yo adentro, habría gritado. Tal vez un hombre no, pero al menos habría dicho algo y yo no escuché nada. Yo estaba parada cerca de la puerta. Ana, los padres necesitan hacerse responsables de sus hijos, de su bienestar y de su seguridad. No deberían “mandar” a sus hijos solos a los baños públicos, deben acompañarlos.

La saludo atentamente y le agradezco.

PREOCUPADA

 

QUERIDA PREOCUPADA:

Le agradezco que haya enviado esta carta tan importante. Los padres verdaderamente responsables de la seguridad y del bienestar de sus hijos, los acompañan al baño, así sea un baño de un mismo sexo.

Un descuido de esos puede ser de graves consecuencias. ANA

Todos tenemos problemas. ¿Cuál es el suyo? Para una respuesta escriba a: ANA APARTADO 500 o BOULEVARD V. CARRANZA y CHIAPAS, SALTILLO, COAH. También puede hacerlo vía internet: ana@vanguardia.com.mx

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Querida Ana

Por: Ana
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