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El encuentro de Luis Buñuel con Marilyn Monroe
Publicado el: 05-Agosto-2008
Las fechas de tan importantes pérdidas quedan marcadas, como la de hace una semana, cuando se conmemoraron a nivel mundial los 25 años de la partida del prolífico y controversial cineasta de origen español, Luis Buñuel; acaecido el 29 de julio de 1983 en la Ciudad de México, y a quien por lo mismo, desde el pasado mes de febrero en el marco del Festival de Cine de Berlín se le han realizado diversos homenajes que se han continuado a partir de entonces en Munich, Nuremberg y Amsterdam, Holanda.
Los festejos en Berlín iniciaron con la proyección de la primera parte de un documental en el que participaron, entre otros, el hijo del cineasta, José Luis Buñuel, también pintor y escultor, con el guionista “de cabacera” de don Luis, Jean Claude Carriere, que bajo el título de “El Último Guión. Buñuel en la Memoria”, el cual, bajo la dirección de Javier Espada y Gaizka Urresti, recorre los escenarios clave de la memoria de Buñuel como lo son la casa familiar de Calanda, Madrid, México, Hollywood o Nueva York, donde trabajó en el MoMa.
El más reciente de los homenajes a Buñuel se ha dado en su país natal, España, donde la exposición “México fotografiado por Luis Buñuel”, con unas 900 fotografías de exteriores que el director tomó durante su rodajes mexicanos sale por primera vez a la luz en Madrid desmintiendo así su fama de improvisador puesto que retrató innumerables detalles de paisajes y edificios que después pasaron a sus filmes.
Pues resulta que si a aniversarios luctuosos nos vamos, hoy se cumplen 46 años de que la Meca del Cine se convulsionó con el conocimiento de la noticia del supuesto suicidio (todavía es fecha en que quedan muchas dudas con respecto a la causa verdadera de su muerte) del icono de la sexualidad del siglo 20, Marilyn Monroe, acaecido el 5 de agosto de 1962, y aunque Luis Buñuel nunca hizo una película en Hollywood existe una curiosidad del destino que unió a estas dos figuras emblemáticas del Séptimo Arte, en extremos de la realización cinematográfica muy opuestos y diferentes en un set de filmaciones meses antes del trágico deceso de la actriz.
Esto sucedió en los primeros meses de 1962, en los estudios Churubusco de la Ciudad de México cuando durante las filmaciones de “El Ángel Exterminador”, en dichos foros se realizó todo un alboroto cuando de visita en la capital del país Marilyn Monroe fue escoltada a ver en acción a uno de los más celebrados autores cinematográficos del siglo 20, y aunque para el reservado realizador dicha visita no representó gran atención al estar enfocado en los emplazamientos de la cámara que manejaba, el no menos célebre fotógrafo y mano derecha de Buñuel en la mayor parte de su etapa en México, Gabriel Figueroa, fue este último quien se quedó fuertemente impresionado por la visita de la actriz, pero en forma curiosa, poco después de saludarla, y al momento en que esta tomó asiento en una de las sillas del equipo de dirección para verlos trabajar un rato.
Resulta que a pesar de que Figueroa ya había conocido a Marilyn en el set de la filmación en Londres de su clásico “El Príncipe y la Corista”, al lado del célebre actor inglés Sir Laurence Olivier, a donde acudió a visitar a su colega que también era director Jack Cardiff, en los Estudios Shepperton de aquella ciudad, según lo relata en el libro “Conversaciones con Gabriel Figueroa”, del cineasta Alberto Isaac (Universidad de Guadalajara, 1993), en una de esos vistazos, durante recesos de filmaciones a ver en dirección a las sillas donde se encontraba Marilyn, se percató de que no usaba ropa interior. Es decir, fue protagonista sin quererlo de una escena similar a la que 30 años después protagonizó Michael Douglas frente a Sharon Stone en el famoso “cruce de piernas” del clásico thriller contemporáneo “Bajos Instintos”, de 1992.
Dicha visita ocurrió entre el 29 de enero y el 9 de marzo de 1962. Casi seis meses después fue cuando Marilyn Monroe fue encontrada muerta en su residencia de Brentwood, California, por una sobredosis de barbitúricos a los 36 años de edad. Luis Buñuel murió todavía dos décadas después, a los 83 años de edad. Descansen en paz estas dos figuras que con una semana de distancia celebran sus aniversarios luctuosos y vaya respetuosamente la anterior anécdota a los cinéfilos que gustan de saber de curiosidades del Séptimo Arte como esta que propició su fugaz encuentro en un set de filmaciones de nuestro país.
Comentarios a: tesse_25@hotmail.com

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