|
|
|
|
|
|
Publicado el: 27-Octubre-2009
Cien horas después, ya no lo parece tanto. Su frase, presuntamente ingenua y fallida, pegó en el blanco: el padre del adefesio fiscal aprobado la semana pasada en la Cámara de Diputados es el PRI. ¿Alguien lo duda 100 horas después?
Ese no era el paquete fiscal que quería el presidente Calderón. Él le había pedido al PRI un impuesto de dos por ciento al consumo, incluidos alimentos y medicinas. Ofrecía a cambio mandar ese dinero a los pobres.
Era una iniciativa muy difícil de aceptar y difícil de rechazar. El PRI jugó a la retórica y al enredo. Su respuesta fue el IVA al 16 por ciento. Es una propuesta del PRI, no del Presidente. Eso fue lo que dijo César Nava. Y eso, en voz del presidente del PAN, enfureció a los priístas. Aunque sea rigurosamente cierto.
Y miren las consecuencias. Enrique Peña Nieto, Ulises Ruiz y otros gobernadores del PRI mueven todas sus fichas, algunos con desesperación, para que el 16 por ciento sobreviva. La presidenta Beatriz Paredes hace como que no ve. Y Manlio Fabio Beltrones asegura que los senadores del tricolor no dejarán pasar ese impuesto, porque no se puede castigar más a la sociedad y, sobre todo, porque hay otras opciones que sus compañeros en San Lázaro no se tomaron el trabajo de explorar.
Ahí están atorados. Desde ese punto reanudarán esta mañana sus discusiones para tratar de encontrar un común denominador y no reeditar el costoso pleito de 2003, provocado también por el IVA.
El PRI arrollador atraviesa por su primera crisis desde el verano de 2006: Beltrones contra Peña Nieto, senadores contra gobernadores, Xicoténcatl contra San Lázaro. En buena medida, gracias a lo “imbécil” que fue César Nava.