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De Túnez a México, entre el desencanto y la esperanza de cambio
El YoSoy132 nació a mediados de mayo con un discurso contra el candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Enrique Peña Nieto.
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martes, 05 de junio del 2012
México, D.F..- Entre Túnez y México hay miles de kilómetros de distancia. Lo mismo entre España, Egipto o Chile. En todos esos países han surgido de manera espontánea movimientos que salieron a las calles a desafiar lo establecido.
En diciembre de 2010 Mohamed Bouazizi, un joven tunecino de 26 años, puso en marcha la Revolución de los Jazmines al prenderse fuego y causarse la muerte en la ciudad de Sidbouzid, después de que la policía derribó el carrito de frutas y verduras que era su fuente de ingresos.
Fue el detonante de una serie de protestas conocidas como la Primavera Árabe, que sacudieron a África del Norte y el Cercano Oriente.
En Madrid, en medio de una profunda crisis económica, los indignados del 15-M tomaron la Puerta del Sol al grito de Ya no somos mercancía de políticos y banqueros, en Chile los estudiantes salieron a reclamar educación gratuita y en México el grupo juvenil YoSoy132 irrumpió en la campaña electoral y proclamó: Ahora nosotros damos las noticias.
Cada uno con sus particularidades, y al mismo tiempo con elementos en común como el uso de las redes sociales, todos estos movimientos son, para los investigadores, una expresión de desencanto con la política formal y de un modelo económico en crisis.
En primer lugar lo que se podría decir frente a las distintas emergencias o insurgencias de los últimos dos años es que el modelo sociopolítico y económico imperante a nivel mundial no resiste más, dijo a dpa la investigadora mexicana en culturas juveniles, Rossana Reguillo.
Pero quizás lo más interesante es la combinación de dos factores: una comunicación de carácter mucho más horizontal y rápida, a través de las condiciones sociotecnológicas, con elementos de lo que está aconteciendo en el mundo. Gente que descubre, en esa esfera pública, que no está sola en sus críticas, en sus problemas.
Para el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE, hubo un cóctel detonador en el que se mezclan el bajo crecimiento económico, el alto desempleo principalmente entre los jóvenes y una creciente desigualdad.
Tahrir Square, la Primavera Árabe, los indignados de la Plaza del Sol, Chile, el Tel Aviv y luego Occupy Wall Street, Occupy Toronto, Occupy Londres, ocupar, ocupar... El mundo entero está siendo ocupado por jóvenes a quienes les ofrecimos que si iban dos, tres, cuatro años más a la escuela, a la universidad, el mercado se los iba a recompensar. Y hoy están frustrados, dijo Gurría en el marco de una reunión de finanzas del Grupo de los Veinte G20 en febrero.
Y además están armados de mucha cultura e información de sus máquinas, con el Twitter y el Facebook, y, por supuesto, eso le plantea no sólo a los administradores económicos, sino también a los sociales y políticos del mundo enormes retos que no hemos podido sortear con enorme habilidad hasta ahora.
El historiador y analista mexicano Lorenzo Meyer afirma que la globalización ha destruido las viejas formas económicas, pero al mismo tiempo las nuevas ofrecen poco o nada a los jóvenes. Se pagan los costos, pero se reciben menos los beneficios, dijo a dpa.
El YoSoy132 nació a mediados de mayo con un discurso contra el candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Enrique Peña Nieto, representante del partido que gobernó México entre 1929 y 2000, y contra la manipulación informativa, aunque su agenda se ha abierto a otros temas.
Detrás del número está una causa. Son el número y la causa en donde caben todos, dijo Meyer.
De manera muy inteligente han decidido no partidizarla, pero a la hora de decir en contra de quién están, cuando señalan a las televisoras y cuando señalan a Peña Nieto como una creación política de esas televisoras, están en realidad criticando al antiguo régimen que nunca se fue.
Reguillo, académica del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente ITESO de México, ve como elementos comunes en los distintos movimientos el hartazgo frente a la clase política, la reinvindicación del nombre propio y la organización sin liderazgos visibles.
Hay un hacerse cargo, desde una perspectiva micropolítica, de lo que implica la responsabilidad individual. Y eso me parece que es otro logro muy importante y ha sido muy claro en la Primavera Árabe, en la acampada de Sol, en Occupy Wall Street, y ahora en el caso mexicano, indicó.
Se participa no desde una pertenencia política, a lo que nos tenía acostumbrada la modernidad. Acá se participa como sujeto, como individuo.
En México, donde el movimiento apenas está iniciando, el riesgo Fundamental son los vampiros que los rondan, consideró, al referirse a las fuerzas políticas que podrían tratar de montarse en esta ola tan efervescente.
A mí me parece que si ellos logran sostener esa independencia, logran avanzar en la formulación de su manifiesto, que han logrado mantener bastante incontaminado hasta ahora, estaremos frente a un movimiento que puede tener repercusiones en el cambio social que México necesita con urgencia.
