Despacho de contadores envía carta al Gobernador porque tres de sus trabajadores fueron agredidos y encerrados cuando iban a realizar una auditoría
Un despacho de contadores denunció ante el Gobierno del Estado que tres de sus empleados fueron golpeados y privados de su libertad sin razón alguna por elementos policiacos de Sabinas, y que incluso fueron encerrados en la cárcel municipal.
El director del despacho Ortiz, Leos y Cía, envió una carta al gobernador Humberto Moreira, en la que explica que el lunes por la mañana tres de sus contadores iban rumbo a Ciudad Acuña para realizar una auditoría, cuando al pasar por Sabinas como a las 13:00 horas, la patrulla 8246 los detuvo argumentando una infracción.
Afirmó que los policías actuaron de manera grosera y con abuso de autoridad, pues en lugar de escoltarlos a la comandancia los llevaron hasta un predio, por lo que en el trayecto uno de los contadores logró hacer una llamada por celular para pedir auxilio.
Indicó que los supuestos policías se dieron cuenta de esto, por lo que bajaron a la fuerza a los tres “detenidos” y comenzaron a golpearlos, para después esposarlos y llevarlos en la caja de la patrulla al cuartel policiaco.
“El policía, como se comenzó a desesperar, nos gritaba que le dijéramos dónde estaba lo que habíamos comprado en Monclova, yo le dije que podía revisar todo el carro, nuestras maletas y todo, que no traíamos nada ilegal”, relata uno de los afectados.
Tras la llamada de auxilio de uno de los contadores, representantes del despacho se trasladaron a Sabinas para atender el asunto jurídicamente, y horas después lograron la libertad de los implicados.
“Cuando salimos, uno de los policías, el ‘pelón’, nos dijo: ‘Aquí no pasó nada’… y como amenaza nos dijo: ‘Tengan cuidado en la carretera’”.
“Al pedir una explicación, el propio director de Seguridad Pública, Gustavo Reséndiz les dijo que ya estaba arreglado el problema de los muchachos, y que los iba a soltar con el pago de una ‘multilla’, la cual fue cubierta… y el recibo que la ampara no especifica el delito o infracción cometida”, indica la misiva.
Asustados, los jóvenes se hospedaron en el primer hotel que encontraron en Monclova y se encerraron, detalla la denuncia pública.
“Lloramos, nos desquitamos, gritamos y llegaba la gente del servicio para ver si se nos ofrecía algo, pero teníamos miedo de abrir la puerta”, comentó uno de los contadores.
kg