Trabajadores de Plaza Las Palmas “festejan” el tercer aniversario sin que la cloaca ubicada en la acera de Periférico Echeverría y Lafragua sea tapada
La plaza Las Palmas estuvo de fiesta ayer por la mañana. Con pastel, velitas y entusiasmo se festejó un aniversario más de la alcantarilla abierta en plena acera.
En febrero pasado este medio publicó que el boquete estaba por cumplir tres años y la mañana de ayer transeúntes y trabajadores del lugar celebraron el aniversario.
Pese a haberlo denunciado, las autoridades no han hecho nada para evitar accidentes. La gente continúa dándole la vuelta, bajando de la acera o cayendo en el hoyo.
Como sucedió hace un mes, Rogelio Ortiz Valdez cayó cuando se dirigía a tomar el autobús para regresar a casa. Luego de ese percance, la situación sigue igual.
La plaza comercial Las Palmas, ubicada en el periférico Luis Echeverría Álvarez esquina con Lafragua alberga negocios de toda índole y son sus trabajadores quienes más sufren por la avería, pero luego de tres años, comienzan a acostumbrarse.
Ana Siller Alday, propietaria de una tienda de ropa, explicó que ya están acostumbrados a darle la vuelta, pero espera que algún día la reparen y eliminar los riesgos.
Agustín Hernández Reyes, por su parte, contó que está trabajando en el mantenimiento de la plaza desde hace seis años, un día la alcantarilla amaneció sin tapa.
“Se la robaron en la noche, no sabemos cuándo, sólo apareció sin ella. Hablamos a la Comisión Federal de Electricidad y vinieron a ver qué pasaba, pero no volvieron”, aseveró.
Agustín explicó que han reportado la situación al menos cinco veces.
La Comisión Federal de Electricidad, encargada del boquete para almacenar cables de alta tensión, según Agustín, se limitó a poner una cinta amarilla precautoria, la cual desapareció tiempo después.
“La encargada es la Comisión porque tiene cables de alta tensión que dan energía a un banco. Nomás vinieron a poner una cinta, pero también la quitaron, la gente tiene que pasar. Un ingeniero me dijo que pusiera una madera, pero yo no tengo”, dijo.
La alcantarilla compartió un pastel con todo aquel que pasaba por el lugar, festejando la lentitud de los responsables.
El regalo en el tercer aniversario fue la basura acumulada dentro de ella. Los cables de alta tensión están protegidos por una capa de polvo y basura, nadie se encarga de cuidarla y mantenerla.
Quienes la acompañaron en su aniversario, siguieron su camino no sin antes llevarse una rebanada de pastel.
Los entrevistados manifestaron que aún no pierden la esperanza de que vuelva la tapa.
kg